En la Mixteca baja, muy cerca de comunidades que mantienen lazos históricos con sus bosques, el Boquerón de Tonala cumple 18 años desde que fue declarado Área Natural Protegida por decreto presidencial. Ese reconocimiento —publicado por primera vez en el Diario Oficial de la Federación en 2008— protege un polígono principal de 3,912 hectáreas y ha sido eje de esfuerzos de conservación coordinados entre autoridades federales, pobladores y pequeños propietarios.
Conservación y trabajo comunitario
La Comisión Nacional de Áreas Naturales Protegidas (CONANP) ha sostenido programas de manejo y vigilancia con la gente de la zona. Según el director del Área Natural Protegida de Santo Domingo Tonalá en la CONANP, Gabriel de Jesús Martínez, la estrategia de protección trasciende las 3,912 hectáreas y contempla polígonos adicionales bajo distintas figuras de conservación en municipios aledaños.
“El esquema de conservación va más allá de las 3912 hectáreas; se tiene un polígono adicional en San Marcos Arteaga bajo el esquema de Área Destinada a la Conservación…”
Ese modelo mixto —con base en el conocimiento local y técnicas científicas— ha permitido avances medibles en la vigilancia y registro de la biodiversidad. La CONANP ha implementado fototrampeo, monitoreo biológico y recorridos de vigilancia comunitaria para identificar y proteger especies nativas y amenazadas.
Especies y resultados
Gracias a esas acciones, los registros documentan la presencia de mamíferos y aves emblemáticas. Entre las especies reportadas por los censos y monitoreos figuran:
- Puma, ocelote y tigrillo
- Jaguarundi y gato montés
- Venado cola blanca (con reducción de cacería furtiva)
- Águila real, halcón peregrino y perico mexicano
El director de la ANP remarcó que la participación comunitaria, junto con el programa de manejo, logró reducir hasta en un 90% la cacería furtiva que anteriormente representaba una amenaza severa para especies como el venado cola blanca. Ese dato refleja no sólo trabajo de protección, sino también cambios en prácticas locales y vigilancia.
Polígonos y alcance territorial
El decreto de 2008 formalizó la figura de Área de Protección de Flora y Fauna (APFF) para el Boquerón de Tonala. Además del polígono principal de 3,912 hectáreas, existen otras zonas contiguas o cercanas incorporadas a esquemas federales de conservación, incluyendo un polígono adicional en San Marcos Arteaga y áreas en San Francisco Yosocuta, Santiago Ayuquililla y Santa Catarina Estancia.
| Elemento | Dato |
|---|---|
| Año de decreto | 2008 |
| Superficie protegida | 3,912 ha |
| Antigüedad | 18 años |
Para Tonala y municipios vecinos, la conservación del Boquerón tiene implicaciones ambientales directas: mantiene servicios ecosistémicos como regulación hídrica, conservación de suelos y hábitat para fauna que forma parte del acervo biológico de la región. Además, la experiencia local de manejo comunitario puede ser referencia para otras iniciativas de conservación en la Mixteca.
Desde la perspectiva económica y social, la estabilidad de esos territorios puede favorecer actividades compatibles con la conservación —ecoturismo controlado, manejo forestal sustentable y proyectos de restauración— siempre que se mantenga la coordinación entre autoridades y comunidades propietarias. El balance entre protección y aprovechamiento sigue siendo un tema central en la agenda de la CONANP y de los propios pobladores.
El aniversario del Boquerón de Tonala no es sólo una celebración estadística: es un recordatorio de que la protección efectiva requiere inversión sostenida, ciencia aplicada y, sobre todo, el acuerdo cotidiano de quienes viven en la zona. Para la Mixteca y para Tonala, conservar estos pulmones naturales significa preservar recursos y saberes que forman parte del patrimonio regional.