En Zihuatanejo y la zona conurbada de Ixtapa, la sensación de inseguridad entre la población mostró una mejora durante la primera mitad de 2026, según la Encuesta Nacional de Seguridad Pública Urbana (ENSU) del Instituto Nacional de Estadística y Geografía (INEGI). Aun así, muchos vecinos siguen restringiendo sus salidas y cambiando hábitos por temor a incidentes en espacios públicos.
Descenso en la percepción local: ¿alivio o cautela?
La ENSU registra una disminución de 10.9 puntos porcentuales en la percepción de inseguridad en Ixtapa-Zihuatanejo entre marzo y junio de 2026: del 68.2% al 57.3%. A nivel nacional, la encuesta reportó que 59.8% de la población de 18 años y más consideró inseguro vivir en su ciudad durante junio.
Para muchas familias de Zihuatanejo, el dato representa un respiro, aunque la práctica cotidiana todavía refleja precauciones. Vecinos consultados por diferentes medios relatan que han modificado rutinas: evitan salir de noche, prefieren rutas más transitadas y optan por pagos electrónicos cuando es posible. Una visitante resumió la experiencia positiva al llegar a la ciudad:
"Primera vez que yo vengo y tenía un poco de temor pero afortunadamente llegamos muy bien y estamos muy a gusto aquí", dijo Adela Barrera, turista de Toluca.
Lugares que generan mayor desconfianza
La ENSU también identifica los entornos que la población percibe como más inseguros. En la escala nacional, los cajeros automáticos en la vía pública son el punto con mayor preocupación, seguido de calles y del transporte público. Estos son los porcentajes citados por la encuesta:
- Cajeros automáticos en la vía pública: 70.3%
- Calle: 63.4%
- Transporte público: 62.4%
- Carreteras: 56.3%
| Indicador | Porcentaje (ENSU) |
|---|---|
| Percepción inseguridad en Ixtapa-Zihuatanejo (marzo) | 68.2% |
| Percepción inseguridad en Ixtapa-Zihuatanejo (junio) | 57.3% |
| Percepción inseguridad a nivel nacional (junio) | 59.8% |
Impacto en la vida diaria y las decisiones
Los testimonios recogidos por la cobertura nacional reflejan cambios concretos: personas que ahora evitan transitar de noche, trayectos que se hacen en grupo o en vehículo y preferencia por transferencias electrónicas para reducir el uso de efectivo. Un ciudadano identificado como Fermín Valdovinos explicó su preferencia por las operaciones bancarias digitales como una forma de evitar riesgos al usar cajeros.
Otra vecina, Elizabeth Martínez, describió cómo el miedo incide en la movilidad nocturna: "ya no salgo de noche... el trayecto se pone muy solo luego está peligroso las curvas y definitivamente de noche evitas las salidas". Estas decisiones tienen repercusiones sociales y económicas: limitan el ocio nocturno, afectan comercios y modifican la percepción que los visitantes tienen sobre la ciudad.
Qué mide la ENSU y qué no
Es importante recordar que la ENSU capta la percepción de inseguridad y no mide de manera directa la incidencia delictiva. La encuesta refleja cómo se siente la población frente a la delincuencia, información valiosa para autoridades y organizaciones civiles para diseñar políticas de prevención y atención que respondan a las preocupaciones reales de la comunidad.
Para Zihuatanejo, los resultados ofrecen una doble lectura: por un lado hay una mejora en la percepción respecto a marzo; por otro, persisten focos claros de desconfianza en espacios concretos que requieren atención pública y comunicación para recuperar la confianza ciudadana. Habitantes y visitantes coinciden en la necesidad de medidas que mejoren la sensación de seguridad, desde mayor iluminación y vigilancia en calles y cajeros, hasta campañas de información sobre rutas seguras y opciones de pago seguras.
Las autoridades municipales y estatales cuentan ahora con un instrumento adicional para guiar acciones. Mientras tanto, la población adapta sus prácticas cotidianas en un entorno que muestra señales de progreso pero aún demanda respuestas focalizadas.