El Centro Nacional de Prevención y Control de Enfermedades (CENAPRECE) otorgó a Nuevo León la certificación que lo acredita como Estado libre de paludismo, luego de comprobar que la entidad cumple con los criterios técnicos para mantener la ausencia de transmisión local de la enfermedad. La Secretaría de Salud estatal informó que la distinción corrobora que la entidad acumula 27 años sin registrar casos autóctonos.
Reconocimiento y coordinación interinstitucional
El documento fue entregado a la titular de la Secretaría de Salud de Nuevo León, Alma Rosa Marroquín Escamilla, y posteriormente fue puesto a disposición del Grupo Técnico Estatal de Paludismo. Este grupo agrupa a distintas áreas de la Secretaría de Salud y cuenta con la participación de instituciones clave como el IMSS, ISSSTE, ISSSTELEON, ISSSTE Regional, PEMEX y el Hospital Militar, con el objetivo de sostener acciones de vigilancia, prevención y respuesta ante eventuales casos importados.
La certificación de CENAPRECE es el resultado de evaluaciones técnicas que incluyeron la revisión de programas de vigilancia epidemiológica, medidas de control vectorial, capacidades de diagnóstico y la respuesta rápida ante sospechas de la enfermedad.
Significado epidemiológico y riesgos persistentes
Aunque Nuevo León no registra transmisión local desde 1999, las autoridades sanitarias subrayaron que el reconocimiento no implica que el riesgo haya desaparecido por completo: el paludismo —también llamado malaria— es una enfermedad transmitida por mosquitos del género Plasmodium y puede presentarse en personas que hayan viajado a zonas endémicas o en escenarios de introducción puntual del parásito.
Por ello, la Secretaría de Salud recomendó a la población mantenerse alerta ante síntomas compatibles y acudir a los servicios de salud para una valoración oportuna. Entre las señales que deben motivar consulta están:
- Fiebre alta y escalofríos
- Sudoraciones intensas
- Dolores de cabeza y musculares
- Náuseas o vómito
Lo que implica la certificación para la gestión sanitaria
La declaración de Estado libre de paludismo consolida el trabajo de vigilancia vectorial y control que se ha mantenido en los últimos años en Nuevo León. Sin embargo, la Secretaría de Salud enfatizó que la certificación exige mantener procedimientos de monitoreo constante para detectar y atender de forma temprana cualquier caso importado y así evitar reintroducción.
En la práctica, esto implica:
- Redoblar la vigilancia en puntos clave como hospitales y fronteras sanitarias.
- Asegurar la capacidad diagnóstica para identificar Plasmodium rápidamente.
- Coordinar acciones de control vectorial en zonas con riesgo potencial.
Datos clave
| Acontecimiento | Detalle |
|---|---|
| Entidad certificadora | CENAPRECE |
| Años sin transmisión local | 27 años (desde 1999) |
| Responsable estatal | Secretaría de Salud de Nuevo León - Alma Rosa Marroquín Escamilla |
| Instituciones participantes | IMSS, ISSSTE, ISSSTELEON, ISSSTE Regional, PEMEX, Hospital Militar |
Especialistas consultados por autoridades federales y estatales revisaron protocolos preventivos, la formación del personal de salud y los mecanismos de reporte epidemiológico que permitieron acreditar la eliminación de la transmisión local ante CENAPRECE.
Recomendaciones para la población y sector salud
La Secretaría de Salud reiteró acciones concretas para ciudadanos y servicios médicos: notificar inmediatamente sospechas, mantener limpias y libres de criaderos las áreas domésticas y comunitarias, y en caso de viajes a zonas endémicas, acudir a los servicios de salud para orientación preventiva y, si se presentan síntomas al regresar, buscar atención sin demora.
La certificación representa un logro sanitario y una señal del funcionamiento de las políticas de salud pública en el estado; sin embargo, las autoridades insisten en que la vigilancia es la pieza clave para sostener este estatus y evitar retrocesos.
Desde Monterrey, seguiremos de cerca las acciones de seguimiento y las estrategias que permitan traducir este reconocimiento en beneficios tangibles para la población y la economía regional, especialmente en una entidad con alta movilidad y fuerte actividad productiva.