Un joven cubano de 23 años, identificado como Erick Ángel, falleció en Monterrey tras permanecer cuatro días internado en el Hospital Universitario por las lesiones que sufrió luego de una explosión por acumulación de gas en una vivienda de la colonia Buenos Aires, informaron allegados y compañeros de trabajo.
Del accidente a la muerte en el hospital
El incidente ocurrió en una vivienda de la colonia Buenos Aires. Erick resultó gravemente lesionado y fue trasladado al Hospital Universitario, donde permaneció internado durante cuatro días. A pesar de las atenciones médicas, las lesiones que sufrió en la explosión terminaron por cobrarle la vida, según los reportes de las personas que lo acompañaron durante su convalecencia.
Red de apoyo y gestión de repatriación
Erick había llegado a Monterrey procedente de Cuba en busca de una nueva etapa y trabajo. En la capital de Nuevo León encontró empleo en una refaccionaria ubicada en la misma colonia donde ocurrió el accidente. Sus compañeros de trabajo se convirtieron en su principal soporte, ya que al llegar solo no contaba con familiares en la ciudad.
- Compañeros y patrón acompañaron al joven en el hospital durante los días posteriores a la explosión.
- Tras su fallecimiento, los esfuerzos se concentran en cumplir la petición de la madre: repatriar el cuerpo a Cuba.
- El patrón, identificado como José Guadalupe Reyes, apoya a la familia con los trámites necesarios para la repatriación.
“Había llegado sin familiares que pudieran acompañarlo, por lo que sus compañeros terminaron convirtiéndose en su principal círculo de apoyo”, explicaron allegados.
Trámites y retos de la repatriación
Tras confirmarse el fallecimiento, los compañeros de Erick y su empleador iniciaron las gestiones para trasladar el cuerpo a Cuba, según relataron quienes lo conocían. El proceso de repatriación requiere la obtención de distintos documentos y gestiones ante autoridades mexicanas y cubanas; su patrón se ha encargado de auxiliar en estas diligencias.
| Hecho | Dato |
|---|---|
| Edad | 23 años |
| Días hospitalizado | 4 días |
| Lugar del siniestro | Colonia Buenos Aires, Monterrey |
| Centro médico | Hospital Universitario |
Impacto local y dimensión humana
La muerte de Erick pone sobre la mesa dos asuntos que tocan a la vida cotidiana en Monterrey: la seguridad en las instalaciones domésticas —especialmente donde se usan cilindros o instalaciones de gas— y la situación de los trabajadores inmigrantes que construyen su proyecto de vida en la ciudad. Sus compañeros lo recuerdan como un joven alegre, sonriente y dedicado al trabajo, cualidades que le permitieron crear vínculos personales y laborales en la refaccionaria pese a la distancia con su familia.
En la colonia Buenos Aires, los vecinos y compañeros mostraron sorpresa y consternación por la noticia. Brandon, uno de sus compañeros, dijo que aún es difícil aceptar lo ocurrido; otros relatan que Erick se había convertido en parte de la comunidad de trabajo y que su patrón también lo trataba como un miembro cercano del equipo.
Próximos pasos
Mientras avanzan las gestiones administrativas para la repatriación, el caso permanecerá en la memoria de quienes laboraban con él y en la preocupación por la seguridad en los hogares de la ciudad. El acompañamiento de sus compañeros y de José Guadalupe Reyes en los trámites subraya el tejido de apoyo que se forma entre trabajadores y patrones en el entorno empresarial y comercial regiomontano.
La repatriación de restos implica coordinación entre instancias mexicanas y cubanas; en este caso, los allegados de Erick han señalado que la madre del joven desea que su hijo sea trasladado a Cuba, y por ahora los esfuerzos van dirigidos a cumplir esa petición.
La muerte de este joven trabajador recuerda a Monterrey la fragilidad de quienes, lejos de su país, buscan oportunidades y dependen de redes locales para enfrentar tragedias y resolver trámites complejos en momentos de duelo.