En la madrugada del domingo un grupo de hombres armados ingresó por la fuerza a la granja avícola La Faja de Oro, ubicada en la comunidad de Temapache, municipio de Álamo, y provocó un incendio que dejó cuantiosos daños materiales y la desaparición del vigilante del predio, reportaron medios locales.
Los daños y la huida
Según las versiones locales, los agresores prendieron fuego en distintos puntos de las instalaciones; el siniestro afectó jaulas, tractores, tanques de agua, oficinas, camionetas y equipo de comunicación y cómputo. En su retirada, los responsables esparcieron ponchallantas en las carreteras que comunican Álamo con Cerro Azul, Naranjos y Tuxpan, acción que complicó la movilización y puso en riesgo a automovilistas.
| Bienes afectados | Descripción |
|---|---|
| Infraestructura | Jaulas y oficinas |
| Vehículos | Camionetas y tractores |
| Equipos | Comunicación y cómputo |
| Abastecimiento | Tanques de agua |
Desaparición del vigilante y reacción local
Tras el incendio las autoridades locales y la comunidad reportaron la ausencia del vigilante de la granja. Hasta el cierre de los reportes no se daban a conocer más detalles sobre su identidad ni sobre el avance de su búsqueda.
Acusaciones de control del mercado
El suceso fue señalado por el diputado local independiente Héctor Yunes Landa, quien acusó en redes sociales que el ataque forma parte de una estrategia de grupos delictivos destinada a imponer control sobre el mercado de pollo en Álamo mediante amenazas y extorsiones.
"En estos días, el kilo de pollo en Álamo pasó de 56 pesos a más de 120 pesos porque la delincuencia ha estado quemando y cerrando pollerías y sacando a proveedores del pueblo, como sucedió también con el establecimiento de 'Pollos Fiesta'"
El legislador añadió que productores, proveedores y comerciantes han sufrido presión, que algunos negocios han cerrado y que proveedores han dejado de acudir a la zona por temor a represalias. Subrayó que empresarios evitan denunciar por miedo a perder sus fuentes de ingreso o incluso la vida.
Contexto regional
El ataque vuelve a poner en foco la situación de inseguridad que enfrenta la zona citrícola del norte de Veracruz, donde en los últimos años se han documentado episodios de violencia, amenazas, extorsiones y atentados contra actividades productivas. La quema de unidades productivas y la expulsión de proveedores golpean la cadena de abasto y elevan precios al consumidor local.
- Impacto económico: Aumento del precio del pollo y cierre de comercios.
- Riesgo a la seguridad: Presencia de ponchallantas en carreteras cercanas.
- Clima de impunidad: Empresarios reticentes a denunciar por temor a represalias.
Qué sigue y recomendaciones
Las autoridades municipales y estatales deben precisar la investigación para dar con los responsables, localizar al vigilante desaparecido y garantizar la seguridad de productores y proveedores. En tanto, la población y transportistas deben extremar precauciones en las rutas que conectan Álamo con los municipios vecinos, y reportar inmediatamente cualquier artefacto sobre la carpeta asfáltica a los cuerpos de seguridad.
La quema de instalaciones productivas no solo representa pérdidas materiales: altera la logística de distribución, encarece alimentos básicos y siembra miedo en comunidades que viven de la agroindustria y el comercio. La respuesta institucional será clave para restablecer la confianza y evitar que la violencia se traduzca en desabasto y más encarecimiento del alimento en mercados locales.
Desde la costa jarocha, la gente habla de noches en vela y de vigilancia vecinal; mientras tanto, la investigación deberá aportar pruebas que confirmen si detrás del fuego hubo una estrategia deliberada para controlar el mercado avícola en la región o si se trató de un hecho aislado. Por ahora, la zona permanece en alerta y con el reclamo social de respuestas claras y acciones efectivas.