En una nueva etapa de la disputa que mantiene desde la desafiliación del club, el empresario Fidel Kuri Grajales aseguró en Orizaba que continuará con las acciones legales necesarias para intentar recuperar a los Tiburones Rojos y devolver el equipo a la afición veracruzana.
Reclamaciones contra Grupo Salinas y la Federación
Durante una entrevista, Kuri responsabilizó al Grupo Salinas y a la Federación Mexicana de Fútbol (FMF) por el conflicto que derivó en la salida del club del futbol profesional. Según su versión, hubo una estrategia para apropiarse de la institución que, en su opinión, no correspondía al mencionado grupo empresarial.
“realmente se quiso quedar con un equipo que no le pertenecía y pues no pudo lograrlo”
El empresario dijo contar con resoluciones favorables en procesos judiciales previos que, a su criterio, mantienen abierta la posibilidad de recuperar al conjunto. A pesar de las declaraciones contundentes, Kuri admitió que el retorno del club requiere resolver procedimientos deportivos y administrativos pendientes antes de que el equipo pueda participar nuevamente en competencias profesionales.
Conversaciones con autoridades locales
Kuri también mencionó reuniones con la gobernadora Rocío Nahle García, con quien, dijo, ha estado dialogando sobre las vías para concretar el regreso del equipo a la entidad. No ofreció detalles de acuerdos ni plazos concretos; mantuvo el énfasis en que los Tiburones son, en su opinión, patrimonio de la afición veracruzana y que se seguirá la ruta jurídica para su restitución.
“Los Tiburones son de los veracruzanos y van a volver”
Contexto y efectos locales
Los Tiburones Rojos fueron desafiliados en 2019, un suceso que dejó sin representación profesional a una amplia base de seguidores en el puerto y la región. Desde entonces la afición, los negocios vinculados al entorno futbolístico y las escuelas de formación han vivido un vacío deportivo que se traduce en impacto económico y social: menos actividad en días de partido, menores ingresos para vendedores y un fenómeno emocional que persiste entre sectores de la población.
El anuncio de Kuri reactiva expectativas y dudas por igual. En la región se preguntan cuáles serían los pasos reales a seguir y si los procesos judiciales se traducirán en una solución práctica que permita la reaparición del club en el calendario oficial del futbol mexicano.
Qué se necesita para el regreso del club
Aunque el empresario se mostró optimista sobre las resoluciones que dice tener, hay trámites deportivos y administrativos que deben cumplirse para que un equipo participe en una liga profesional. Entre los requisitos generales que suelen observarse en estos casos están:
- Resolución favorable en instancias jurisdiccionales pertinentes.
- Aprobación de los órganos deportivos correspondientes (licencias, afiliaciones y cumplimiento de reglamentos).
- Soluciones a controversias sobre la estructura societaria y la posesión del club.
El empresario afirmó que seguirá usando la vía legal para buscar el regreso, pero no detalló fechas ni la naturaleza exacta de sus recursos.
Breve cronología
| Evento | Situación |
|---|---|
| Desafiliación de los Tiburones Rojos | 2019 — El club dejó de participar en el fútbol profesional |
| Acciones legales | Procesos en curso con resoluciones que Kuri califica como favorables |
| Negociaciones políticas | Conversaciones entre Kuri y la gobernadora Rocío Nahle García |
Reacciones y expectativa
La declaración de Kuri genera expectativa entre seguidores y actores locales, pero también plantea preguntas sobre plazos y la viabilidad administrativa de un retorno. Hasta ahora no se han publicado documentos públicos que confirmen la recuperación efectiva de los derechos sobre el club ni las gestiones concretas ante la FMF que garanticen la reincorporación automática a una competencia.
En Veracruz, donde el fútbol ha sido tejido en la identidad popular, cualquier avance judicial o administrativo en favor de la restitución del equipo provocará un seguimiento cercano de la prensa, de las autoridades estatales y de la propia afición, que lleva años esperando señales claras de que los Tiburones Rojos puedan volver a rugir en el Puerto y en la región.
Desde Orizaba y con la brisa que trae memoria de tardes de fútbol en el Malecón, el proceso sigue abierto y las palabras de Kuri vuelven a mover la conversación pública. Queda por verse si la vía legal que anuncia conducirá a la recuperación efectiva del club o si se enfrentará a nuevos obstáculos en el terreno deportivo y administrativo.