Un estudio multidimensional sobre las condiciones de vida y trabajo de las personas jornaleras agrícolas en el corredor migratorio del Pacífico Norte detectó en Sinaloa modalidades de contratación temporal, trabajo por día, pago por producción y la existencia de cuarterías como forma predominante de habitación para esta población.
Alcance y coordinadores de la investigación
El proyecto, titulado "Análisis multidimensional sobre las condiciones de precariedad, movilidad e informalidad de las personas jornaleras agrícolas en el corredor migratorio del Pacífico Norte", es coordinado por Sheila Azalia Morales y cuenta con la participación de Diana Michel González, Adriana Teresa Moreno (Facultad de Ciencias Sociales y Políticas de la UABC), y Lya Margarita Niño y Oscar Bernardo Rivera del Instituto de Investigaciones Sociales.
Hallazgos principales
El estudio, que incluye trabajo de campo en Baja California, Sonora y Sinaloa, subraya la heterogeneidad del corredor: aunque conecta territorios agrícolas, no homogeneiza las experiencias laborales ni de vida de las personas jornaleras. En Sinaloa se identificaron circuitos de movilidad y el uso de cuarterías, mientras que en Sonora se documentaron modalidades de contratación temporal y trabajo por día. En Baja California se observó una presencia relevante de mujeres, movilidad cotidiana y pago por producción, sobre todo en el Valle de Mexicali y en San Quintín.
“Se trata de un corredor profundamente heterogéneo que conecta territorios agrícolas pero no homogeneiza las experiencias”, señaló la investigadora Lya Niño.
Perspectiva multidimensional e interseccional
Los académicos explican que su abordaje mezcla dimensiones de precariedad, movilidad e informalidad con un enfoque interseccional. La investigación parte del reconocimiento de que la población jornalera no es un grupo homogéneo: en la definición de sus condiciones inciden el género, la pertenencia étnica, la lengua, las responsabilidades de cuidado, la condición migratoria, las modalidades de contratación y el territorio.
Según las investigadoras, esa mirada permite observar no sólo desigualdades y vulnerabilidades, sino también conocimientos, redes, capacidades de negociación y formas de organización que las propias personas jornaleras han construido.
Modalidades laborales documentadas
- Contratos temporales: contratación por campaña o por periodos cortos, sin estabilidad laboral.
- Trabajo por día: jornadas contratadas día a día, con ingresos variables según la jornada.
- Pago por producción: remuneración atada a la cantidad cosechada, práctica frecuente en cultivos específicos.
- Cuarterías: viviendas colectivas de baja calidad donde habita gran parte de la fuerza de trabajo.
Implicaciones para Sinaloa
En el caso de Sinaloa —estado con una fuerte vocación agroindustrial— los hallazgos plantean retos para productores, autoridades y organizaciones civiles. La presencia de circuitos de movilidad y la precariedad en la contratación pueden afectar la productividad y la reputación de las cadenas de suministro ante mercados nacionales e internacionales que exigen cumplimiento laboral y trazabilidad.
Además, las condiciones habitacionales en cuarterías y la informalidad laboral afectan la salud y la seguridad social de las y los jornaleros, así como su capacidad de acceso a servicios básicos y a mecanismos de reclamo o defensa de derechos.
Próximos pasos de la investigación
El equipo anunció que en el segundo año del proyecto profundizará el trabajo de campo para conocer con detalle la contratación, la seguridad social, la movilidad y el asentamiento —incluyendo vivienda y transporte— de las poblaciones jornaleras. Ese avance busca generar evidencia que permita diseñar políticas públicas y prácticas empresariales más adecuadas a las distintas realidades del corredor.
| Aspecto | Observación en el corredor |
|---|---|
| Contratación | Predominan contratos temporales y trabajo por día |
| Remuneración | Pago por producción en zonas específicas |
| Vivienda | Existencia de cuarterías en Sinaloa |
| Género y movilidad | Mayor presencia femenina y movilidad cotidiana en partes de BC |
Reflexión final
La investigación aporta evidencia regional imprescindible para comprender las múltiples caras de la jornalería agrícola en el Pacífico Norte. Para Sinaloa, donde la agricultura es pilar económico, es necesario avanzar en diálogo entre autoridades, empresas y sociedad civil para atender la precariedad laboral sin desconocer las redes y capacidades organizativas que las propias personas jornaleras han construido. El conocimiento detallado sobre contratación, seguridad social, vivienda y transporte que prevé la segunda etapa del estudio será clave para orientar acciones públicas y privadas.
La investigación fue dada a conocer desde Mexicali, Baja California, y, conforme avance el trabajo de campo, se espera que entregue insumos útiles para políticas y prácticas que mejoren las condiciones laborales y de vida en todo el corredor.