En Apizaco inició a mediados de agosto de 2026 la demolición de la Plaza de Toros Wiliulfo González, un coso con más de 70 años de arraigo entre la afición local que hasta ahora permanecía como testigo de buena parte de la tradición taurina del municipio. La demolición, realizada por los propietarios del predio, marca el cierre de un capítulo en la historia cultural y urbana de la ciudad rielera.
Un espacio con huellas de la fiesta brava
La plaza, situada en el centro de Apizaco y a escasos pasos de la Basílica de La Misericordia, era identificada por cronistas taurinos y vecinos como el ruedo más antiguo y popular de la ciudad antes de la aparición de la Monumental Plaza de Toros Rodolfo Rodríguez “El Pana”. Aunque no existen registros oficiales municipales que determinen su fecha exacta de construcción, la memoria colectiva la sitúa entre finales de los años 40 y principios de los 50, lo que le confiere una antigüedad superior a siete décadas.
Durante décadas la Wiliulfo González fue escenario de novilladas, festejos menores y de los primeros paseíllos de figuras que después se consolidaron en la actividad taurina mexicana. Su carácter era el de una plaza de barrio: pequeña en dimensiones pero grande en arraigo entre las familias y aficionados apizaquenses.
Incendio, abandono y decisión de demoler
La plaza quedó fuera de uso tras un incendio ocurrido el 30 de mayo de 2024, que la dejó siniestrada. Desde entonces, el inmueble permaneció en abandono. A casi un año y medio del siniestro, los propietarios optaron por la demolición, decisión que se concretó a mediados de agosto de 2026.
“Apizaco termina con una parte de su historia taurina”
La remoción del coso contrasta con la situación de la Monumental Plaza de Toros Rodolfo Rodríguez “El Pana”, inaugurada el 27 de diciembre de 1986, que actualmente atraviesa trabajos de rehabilitación, entre ellos la colocación de una techumbre. Esa diferencia subraya el carácter distinto de ambos recintos: uno, grande y con inversiones recientes; el otro, pequeño y vinculado a la memoria barrial.
Consecuencias locales
La desaparición física de la Wiliulfo González implica varias dimensiones para Apizaco:
- Patrimonial: se pierde un referente histórico que formó parte del paisaje urbano y de celebraciones comunitarias.
- Cultural: se reduce el número de espacios vinculados a la tradición taurina local, aunque la Monumental conserva actividad y rehabilitación.
- Urbana: la liberación del predio en el centro de la ciudad abre interrogantes sobre futuros usos y proyectos inmobiliarios o públicos en una zona de alto valor por su cercanía a la Basílica.
Vecinos y aficionados acostumbrados a la presencia de la plaza han observado con atención los trabajos de remoción, que no sólo implican la pérdida de una estructura física sino también la desaparición de memorias ligadas a domingos de feria, novilladas y festivales que allí se celebraron.
| Hecho | Fecha aproximada |
|---|---|
| Construcción estimada de la plaza | Finales de los años 40 / principios de los 50 |
| Incendio que la dejó siniestrada | 30 de mayo de 2024 |
| Inicio de demolición | Mediados de agosto de 2026 |
| Inauguración de la Monumental “El Pana” | 27 de diciembre de 1986 |
Hasta ahora no se ha divulgado un proyecto público o particular para el uso futuro del predio demolido ni se han publicado permisos municipales que expliquen el proceso administrativo de la remoción. La decisión fue atribuida a los propietarios del inmueble, según el reporte inicial de los medios locales.
La remoción de la Wiliulfo González obliga a reflexionar sobre la conservación del patrimonio local y sobre los mecanismos públicos y comunitarios disponibles para proteger espacios que, aunque privados, poseen un valor simbólico y social para la población. En Apizaco, la presencia de la Monumental y la rehabilitación que ésta recibe mantienen activa la escena taurina formal, pero la pérdida de la plaza de barrio acentúa la transformación del tejido cultural y urbano de la ciudad.
WE NEWS continuará el seguimiento del caso, incluida la búsqueda de documentación municipal y de versiones de propietarios y cronistas locales para conocer más detalles sobre las causas administrativas y los planes posteriores a la demolición.