En la primera mitad de 2026, el estado de Veracruz registró 30 feminicidios, según el recuento del Observatorio Universitario de Violencias contra las Mujeres. Los municipios de Cosoleacaque y Veracruz encabezaron la lista con cuatro casos cada uno, seguidos por Orizaba y Tuxpan con tres cada uno, y Córdoba con dos incidencias.
Concentración por meses y continuidad en las cifras
La coordinadora del Observatorio, Estela Casados, informó que abril concentró la mayor cantidad de hechos durante el primer semestre, con nueve feminicidios, y que mayo le siguió con ocho. Entre esos dos meses suman 17 de los 30 casos contabilizados en los primeros seis meses del año.
En términos comparativos, la cifra semestral se mantiene en el mismo nivel que la registrada en el primer semestre de 2025, cuando el Observatorio también documentó 30 feminicidios. Los registros históricos recuerdan que Veracruz ocupó el primer lugar nacional en feminicidios en 2019, según datos del Secretariado Ejecutivo del Sistema Nacional de Seguridad Pública.
Distribución municipal
Los datos entregados por el Observatorio muestran una distribución municipal que concentra varios casos en centros urbanos y en municipios del sur y norte del estado. A continuación, un resumen por municipios con más incidencia:
- Cosoleacaque: 4 feminicidios
- Veracruz (municipio): 4 feminicidios
- Orizaba: 3 feminicidios
- Tuxpan: 3 feminicidios
- Córdoba: 2 feminicidios
| Municipio | Feminicidios (ene-jun 2026) |
|---|---|
| Cosoleacaque | 4 |
| Veracruz | 4 |
| Orizaba | 3 |
| Tuxpan | 3 |
| Córdoba | 2 |
Contexto y consecuencias locales
Estos números colocan de nuevo el foco en la persistencia de la violencia feminicida en la entidad. Para comunidades como Cosoleacaque, con actividad industrial y de tránsito de personas, y para el puerto de Veracruz, los homicidios por razón de género representan no sólo una tragedia social sino un factor que impacta la percepción de seguridad, la economía local y la vida cotidiana de mujeres y familias.
La estadística semestral igual a la del año anterior indica que, pese a los pronunciamientos y programas públicos, las medidas de prevención, atención y procuración de justicia enfrentan desafíos para revertir la tendencia. Las cifras anuales del Observatorio muestran, además, que años recientes siguieron trayectorias de alta violencia: en 2014 se documentaron 74 feminicidios en la entidad y en 2025 fueron 73 casos.
Lo que sigue: seguimiento y necesidades
Organizaciones civiles y académicas han insistido en la importancia de mayor inversión en protocolos de investigación, unidades especializadas y programas de prevención comunitaria. También subrayan la urgencia de mecanismos que protejan a las sobrevivientes y testigos, y de procesos judiciales más ágiles para evitar la impunidad.
Desde la costa jarocha, donde las mañanas huelen a sal y a café recién molido, las familias que pierden a una mujer enfrentan, además, la doble carga del duelo y del largo camino para obtener respuestas legales. La documentación y el monitoreo del Observatorio permiten identificar patrones y municipios prioritarios para la intervención, aunque la ruta hacia la disminución sostenida de los casos exige coordinación entre autoridades y sociedad.
Mientras tanto, las comunidades afectadas demandan acciones concretas: mayor presencia policial con enfoque de género, capacitación de ministerios públicos, acceso efectivo a órdenes de protección y políticas públicas que transformen las dinámicas que hacen vulnerables a las mujeres en ámbitos domésticos, laborales y públicos.
El recuento semestral del Observatorio sirve como un recordatorio numérico y humano: cada cifra corresponde a una mujer, a una familia y a una comunidad que reclama no ser reducida a estadísticas. En Veracruz, la responsabilidad de atender ese reclamo está en manos de las autoridades estatales y municipales, y en la disposición de la sociedad para exigir resultados.