El Port de Tarragona se ha posicionado este verano como un punto clave en la llegada a Europa de automóviles fabricados en China, con la descarga de grandes portavehículos recién construidos y un incremento sostenido del tráfico en los últimos años. La evolución convierte a la infraestructura tarraconense en un nodo logístico relevante para la importación de vehículos asiáticos, especialmente de modelos eléctricos.
Buques de gran capacidad y cifras al alza
Entre las escalas más llamativas figura la del Anji Ansheng, descrito como el portavehículos más grande del mundo con una capacidad para 9.500 coches, que ha efectuado descargas en Tarragona durante este verano. También han atracado en la ciudad embarcaciones de la misma familia, como el Anji Eternity y el Anji Virtue, navíos diseñados expresamente para transportar automóviles desde los astilleros chinos a mercados internacionales.
Responsables del puerto resaltan que Tarragona consolida «su papel como hub logístico estratégico en el Mediterráneo para la importación del vehículo asiático». Esa trayectoria se apoya, según las mismas fuentes, en décadas de experiencia previa en el tráfico de automóviles: «Hace más de 30 años que el Port es la puerta de entrada de los vehículos coreanos en la península. Este posicionamiento le ha permitido atraer nuevos tráficos de vehículos procedentes de China».
Trayectoria reciente y reparto por países
Los datos de los últimos años muestran una subida notable del peso de China en las importaciones gestionadas por el Port. En el periodo reciente, las cifras señaladas por fuentes portuarias y extractadas en la cobertura indican:
- En 2022 las unidades procedentes de China eran todavía testimoniales, con algo más de 1.000 unidades recibidas en el Port.
- En 2023 se produjo un crecimiento significativo, hasta alcanzar 40.544 vehículos procedentes de China.
- En lo que va de 2026, China figura entre los principales países de origen, con 21.218 unidades, por detrás de Corea (45.631 unidades) y Eslovenia (26.604 unidades).
| País | Unidades (2026 parcial) |
|---|---|
| Corea | 45.631 |
| Eslovenia | 26.604 |
| China | 21.218 |
La tendencia, según la información disponible, ha sido de una aceleración muy marcada: desde los niveles de 2022 —en los que en otro recuento figura la cifra de 1.436 vehículos importados en ese año— hasta superar las cuarenta mil unidades en 2025. Este salto refleja tanto la creciente presencia de marcas chinas en el mercado europeo como la especialización logística del Port de Tarragona para gestionar este tipo de tráficos.
Implicaciones para Tarragona
La consolidación del puerto como plataforma de entrada para coches chinos tiene efectos directos sobre la actividad económica y logística local. El aumento de descargas implica mayor demanda de servicios portuarios, empresas de logística, almacenamiento y distribución, así como trabajo para grúas, transporte por carretera y operaciones de aduana. Además, posiciona a Tarragona en un corredor mediterráneo que conecta producción asiática con el mercado europeo, especialmente el sur del continente.
«Su papel como hub logístico estratégico en el Mediterráneo para la importación del vehículo asiático»
Sin embargo, el crecimiento también plantea retos: la necesidad de adaptar infraestructuras y procesos para manejar estos grandes buques y elevadas cantidades de unidades, gestionar el impacto ambiental asociado al incremento del tráfico portuario y coordinar la logística terrestre para la distribución eficiente por la península. Las cifras publicadas muestran que el Port ha sabido aprovechar su experiencia en la importación de vehículos —especialmente la trayectoria con modelos coreanos— para atraer ahora el tráfico chino.
En síntesis, la llegada de los grandes portavehículos y el notable incremento de coches chinos descargados en Tarragona consolidan al Port como actor relevante en la cadena de suministro automovilística hacia Europa, con consecuencias económicas y logísticas palpables para la ciudad y su entorno.