El Institut Català d’Arqueologia Clàssica (ICAC) trasladará su sede al Almacén 6 de la antigua Tabacalera de Tarragona, en un proyecto de rehabilitación que concluirá a finales de 2029 y que cuenta con una inversión de 6,3 millones de euros por parte del Departament de Recerca i Universitats de la Generalitat. La operación multiplica el espacio de trabajo del centro y pretende consolidar a Tarragona como polo de referencia en arqueología clásica.
Más espacio y nuevos servicios para investigación y divulgación
La intervención transformará el almacén industrial en un edificio de usos mixtos distribuidos en cuatro plantas, con el objetivo de adaptar las instalaciones «a las necesidades actuales y futuras» del ICAC. El traslado permitirá al instituto pasar de los 1.308 metros cuadrados que ocupa en la actualidad a 3.122 metros cuadrados en la nueva sede.
Según la planificación divulgada, la rehabilitación incluirá:
- Un almacén patrimonial ampliado y zonas para la limpieza y el tratamiento del material arqueológico.
- Nuevos laboratorios con equipamiento especializado, que hoy no pueden instalarse por falta de espacio.
- Despachos y espacios administrativos.
- Instalaciones docentes y de divulgación: aulas, biblioteca, salas de reuniones y una sala de actos con capacidad para 150 personas.
- Áreas abiertas a la ciudadanía destinadas a la transferencia y el impacto social.
«El proyecto supone un “salto cualitativo importante” en el despliegue de la actividad de investigación, la formación avanzada y la transferencia y el impacto social», afirmó el director del ICAC, Josep Maria Palet.
El programa prevé también la apertura de una claraboya en la primera planta para favorecer la entrada de luz natural y la ventilación desde la azotea. La tercera planta acogerá los laboratorios «altamente especializados» que el ICAC demanda para modernizar sus capacidades científicas.
Impacto sobre la ciudad y el tejido científico
El proyecto busca, además de aumentar la capacidad operativa del ICAC, «captar y retener talento» en Tarragona y posicionar la ciudad como centro de formación de excelencia en arqueología clásica, según señaló el propio Palet. La disponibilidad de espacios para eventos y actividades divulgativas aspira a estrechar vínculos entre la comunidad académica y la ciudadanía local.
Desde el punto de vista urbanístico y patrimonial, la rehabilitación de la Tabacalera implica la reconversión de un complejo industrial en desuso en infraestructura cultural y científica, un proceso que en otras ciudades ha favorecido la dinamización de barrios y la creación de sinergias entre administraciones, universidades y entidades privadas.
| Concepto | Situación actual | Nueva sede |
|---|---|---|
| Superficie | 1.308 m² | 3.122 m² |
| Inversión | — | 6,3 millones € |
| Sala de actos | — | 150 plazas |
La previsión de ejecución sitúa el final de las obras a finales de 2029, aunque el calendario concreto de actuaciones y fases de rehabilitación deberá ser definido por la Generalitat en coordinación con el ICAC. La incorporación de equipamiento científico avanzado exigirá, además, procesos de licitación específicos y la dotación de recursos para su puesta en marcha.
La ampliación de instalaciones tiene repercusiones también en la formación académica: la creación de aulas y laboratorios facilitará la impartición de cursos avanzados y la capacidad de acoger estudiantes y especialistas internacionales en proyectos de investigación. Asimismo, la existencia de espacios destinados a la divulgación aumentará las posibilidades de programar actividades abiertas al público y fortalecer la oferta cultural de Tarragona.
El traslado al Almacén 6 se enmarca en una estrategia regional de fortalecimiento de centros de investigación vinculados al patrimonio y a las humanidades, con el ICAC situado entre las instituciones que pueden beneficiarse de un incremento de recursos y visibilidad. Fuentes del instituto subrayan que la nueva sede permitirá afrontar líneas de trabajo más ambiciosas sin renunciar a la misión de transferencia hacia la sociedad.
La rehabilitación de la Tabacalera añade así un proyecto de carácter científico y cultural al catálogo de intervenciones urbanas previstas en Tarragona, con la expectativa de generar empleo cualificado y de situar la ciudad en el mapa de la investigación internacional en arqueología clásica.