El grupo folclórico gallego Tanxugueiras se pronunció públicamente tras los incidentes registrados durante su actuación en Palencia al expresar su «gratitud» por las muestras de apoyo y reclamar que la cultura, el respeto y la educación prevalezcan en el debate social. Las integrantes publicaron un vídeo en sus redes sociales en el que califican lo vivido sobre el escenario como «un momento muy desagradable», aunque subrayan su intención de quedarse con las numerosas manifestaciones de cariño que han recibido en los días posteriores.
Apoyo ciudadano y agradecimientos
Las artistas destacaron en su mensaje la respuesta que obtuvieron de la ciudadanía palentina durante y después del concierto. En concreto, en Palencia se concentraron 3.500 personas en una protesta de apoyo a Ceuta, un acto que finalmente se trasladó a la Plaza Mayor. Tanxugueiras agradeció tanto los mensajes privados como los públicos y puso en valor el apoyo que les llegó en el propio recital, que, según dijeron, les ayudó a «subir al escenario e intentar dejar atrás lo ocurrido para sacar adelante la actuación».
«Que la cultura, el respeto y la educación tengan que prevalecer por arriba de todo si queremos ser una sociedad civilizada y sana»
En su pronunciamiento las gallegas insistieron en la importancia de reconocer el trabajo del equipo que las acompaña: «No somos solo tres personas», recordaron, incidiendo en que detrás del grupo hay varias personas que sufrieron también durante aquel momento.
Petición de un debate con respeto
Además de agradecer las muestras de cariño, Tanxugueiras aprovechó para reivindicar el papel social de la cultura y reclamar que las discrepancias se expresen con respeto. Subrayaron que los hechos han abierto «un debate que consideramos necesario», pero matizaron que este debe desarrollarse sin recurrir a insultos.
Las músicas pusieron el acento en los riesgos de la escalada verbal: «Creo que tenemos que reflexionar, darle una vuelta a la cabeza y ver que estos mensajes de odio y que la violencia, tanto verbal como física, no van a ningún lado», afirmaron, añadiendo que «es muy peligroso».
Implicaciones para la escena cultural
El suceso en Palencia y la posterior reacción del propio grupo vuelven a situar sobre la mesa cuestiones relativas a la seguridad y al clima de convivencia en eventos culturales. Por una parte, el episodio pone de manifiesto la vulnerabilidad de artistas y equipos ante episodios de hostilidad en directo; por otra, la respuesta ciudadana —la concentración de miles de personas y las muestras de apoyo— evidencia que estos incidentes también generan reacciones colectivas de respaldo.
Sin introducir nuevos datos sobre medidas concretas o actuaciones administrativas, la intervención pública de Tanxugueiras funciona como llamado a una reflexión mayor sobre cómo se articulan las discrepancias en espacios culturales, y sobre la necesidad de proteger tanto la integridad física como la dignidad de quienes actúan en público.
- 3.500 personas se concentraron en Palencia en apoyo a Ceuta.
- El grupo publicó un vídeo explicando que vivieron «un momento muy desagradable» pero que han recibido «mucho amor».
- Tanxugueiras pidió que el debate social se desarrolle desde el respeto y la educación.
| Hecho | Dato |
|---|---|
| Concentración en Palencia | 3.500 personas |
| Lugar del acto | Plaza Mayor (tras traslado) |
La declaración del grupo se suma a otras voces que en las últimas fechas han reclamado prudencia en los modos de confrontación pública, especialmente en escenarios artísticos donde la creación y la expresión suelen funcionar como espacios de encuentro. Tanxugueiras optó por agradecer los apoyos recibidos y por llamar a la responsabilidad colectiva: «busquemos más el respeto y el cariño», señalaron, instando a que el debate necesario no derive en insultos o en violencia verbal.
El caso seguirá probablemente presente en la agenda cultural por las implicaciones simbólicas que comporta: la defensa de la libertad de expresión en los escenarios, la protección de artistas y equipos, y la manera en que la sociedad aborda las discrepancias en actos públicos. Por ahora, el mensaje de las componentes del grupo ha quedado claro: priorizar la cultura, la educación y el respeto para sostener una convivencia «civilizada y sana».