El Cabildo de Gran Canaria ha anunciado la estabilización del incendio que se declaró sobre las 11:00 horas de este jueves en una zona de palmeral de El Ingenio, dentro del término municipal de Santa Lucía de Tirajana. El suceso obligó a desplegar numerosos medios aéreos y terrestres y motivó el desalojo preventivo de varias viviendas próximas al perímetro del fuego.
Intervención coordinada y factores que facilitaron la extinción
Según informó la institución insular, la contención del incendio fue posible gracias a la «rápida» intervención y coordinación de los distintos dispositivos de emergencia, que incluyeron helicópteros del Gobierno de Canarias y del Ministerio de Transición Ecológica —actuaron «de manera casi inmediata»— y un contingente terrestre integrado por personal de brigadas especializadas y operarios de emergencias.
- Medios aéreos: varios helicópteros de administraciones autonómica y estatal.
- Contingente terrestre: aproximadamente 60 personas entre Brigadas Bravo, personal de Medio Ambiente y operarios del Consorcio de Emergencias.
- Apoyo sanitario: unidad de soporte vital básico de Cruz Roja.
- Evacuaciones: desalojo preventivo de seis viviendas cercanas al incendio.
Las labores de extinción incluyeron descargas intensas de agua desde el aire y operaciones de refresco en el perímetro para evitar la propagación hacia barrancos y la carretera GC-65. La autoridad insular destacó asimismo la «práctica ausencia» de viento durante la jornada, un factor que facilitó notablemente las tareas de los bomberos y equipos de emergencia.
«La mayor parte de los incendios tienen que ver con imprudencias»,
dijo el presidente del Cabildo, quien se desplazó al centro de coordinación para supervisar el operativo. El pleno fue calificado como de «alto potencial» desde su inicio por la compleja orografía de la zona y las condiciones meteorológicas adversas: temperaturas elevadas, baja humedad y vegetación seca a causa del estrés hídrico que padece la isla.
Daños y perímetro afectado
La virulencia inicial de las llamas alcanzó estructuras ligeras y chamizos que contenían plásticos, lo que avivó temporalmente la combustión. No obstante, según datos facilitados por responsables municipales durante la jornada, no se registraban viviendas de residencia habitual calcinadas ni víctimas humanas. Fuentes consultadas en el mismo día estimaron una superficie afectada próxima a 6.700-7.000 metros cuadrados, en la que predominaban palmeras, olivos y pequeños cobertizos.
La estabilización del fuego permite ahora avanzar en las labores de perimetración definitiva y remoción de puntos calientes. Las brigadas permanecerán en la zona para impedir reactivaciones y, en su caso, proceder a las labores de investigación sobre el origen del incendio.
Reacciones y recomendaciones a la población
Autoridades municipales y del Cabildo han apelado a la prudencia de la ciudadanía, especialmente ante actividades que puedan generar llamas o brasas —barbacoas, asaderos u otras prácticas— en un momento de altas temperaturas y vegetación seca en Gran Canaria. También solicitaron a los vecinos que no se acerquen a las zonas afectadas para no interferir en las labores de los equipos de emergencia.
En paralelo, se confirmó el control de otro frente declarado esa misma mañana en El Saucillo, Gáldar. La actuación rápida y la disponibilidad de recursos aéreos fueron factores clave en ambos incidentes, según fuentes oficiales.
Las autoridades mantienen activos los mecanismos de vigilancia y recuerdan que cualquier información sobre reactivaciones o nuevas llamas se comunicará por los canales oficiales del Cabildo y los servicios municipales de emergencia.