Unas 50 personas se han concentrado este miércoles frente a la Delegación del Gobierno en Baleares, en Palma, para mostrar su solidaridad con Maricarmen, una mujer de 87 años desahuciada esta mañana en Madrid, y para denunciar la situación de los desahucios y la falta de protección a las personas inquilinas.
Reclamaciones y consignas en la protesta
La convocatoria, organizada por el Sindicat de Llogateres, ha reunido a activistas y vecinos que han coreado lemas dirigidos tanto al Ejecutivo central como a los propietarios. Entre las consignas más repetidas figuraron críticas a la actuación del Gobierno y la patronal, así como mensajes de apoyo a la mujer afectada.
«Hoy es Maricarmen, mañana puedes ser tú»
En el comunicado distribuido por la organización se ha subrayado la «ola de indignación» que, según el sindicato, ha generado la ejecución del desahucio de Maricarmen y que se ha traducido en concentraciones en más de diez ciudades.
Exigencias: tramitación del real decreto y moratoria antidesahucios
Los concentrantes han reclamado al Gobierno que desbloquee de manera inmediata el Real Decreto de Vivienda anunciado en junio y han pedido a los grupos parlamentarios que garanticen su votación antes del final de la legislatura. Asimismo, han criticado a los partidos que, en su opinión, han impedido medidas de protección como la moratoria antidesahucios.
- Petición de desbloqueo del Real Decreto de Vivienda.
- Crítica a la votación en contra de la moratoria antidesahucios por parte de algunos grupos.
- Exigencia de medidas urgentes para proteger a personas vulnerables.
Contexto nacional y casos recientes de impacto
El acto en Palma se enmarca en una serie de concentraciones que han tenido lugar este miércoles en varias ciudades españolas en respuesta al desahucio de la octogenaria en el distrito de Retiro, Madrid. El Sindicat de Llogateres ha recordado otros desahucios recientes con consecuencias graves: esta misma semana se han citado, entre otros, los casos de Sílvia en Barcelona —al parecer con un protocolo de riesgo de suicidio activado— y el de Olga en Hospitalet de Llobregat, que, según las informaciones citadas por la organización, se quitó la vida tras su desahucio.
| Elemento | Dato |
|---|---|
| Asistentes en Palma | ≈ 50 |
| Edad de la afectada | 87 años |
| Ciudades con concentraciones | Más de 10 |
Desde el Sindicat de Llogateres han sostenido que la paralización de reformas y la caída de iniciativas legislativas que protegían a inquilinas ha contribuido a «mantener estas reformas bloqueadas», con el resultado de que sigan produciéndose desahucios y situaciones de desprotección.
Reacción local y consecuencias para Palma
En Palma, la protesta ha servido para visibilizar la preocupación por la vivienda en las Islas Baleares, donde la presión del mercado y el turismo convierten el acceso a una vivienda asequible en un asunto recurrente. La concentración, aunque de carácter simbólico y de aforo reducido, pretende presionar para que se avance en normativas estatales consideradas necesarias por los colectivos de inquilinas y por parte del tejido asociativo local.
Los organizadores han pedido que el debate sobre la vivienda no se reduzca a disputas partidistas y han urgido a que las medidas anunciadas lleguen a aplicarse con carácter inmediato para evitar que casos como el de Maricarmen se repitan.
La protesta finalizó sin incidentes y con el compromiso público de quienes participaron de seguir movilizándose hasta que, según dijeron, se garantice una mayor protección legal y social a las personas en riesgo de perder su hogar.