El galardón concedido al documental Naza en el Festival de Venecia ha desencadenado una respuesta inmediata y enérgica dentro del Ejecutivo israelí. El ministro de Cultura, Miki Zohar, anunció en su cuenta de X que actuará para intentar revocar la ciudadanía de los codirectores Yuval Abraham y Rachel Szor, a quienes imputó actos de «traición al país» tras la concesión del Premio Especial del Jurado.
Acusaciones oficiales y tono beligerante
Zohar calificó a los autores de la película de «creadores viles» y sostuvo que su trabajo responde a un «ardiente odio autodestructivo», además de afirmar que los cineastas están «dispuestos a dañar a su patria para recibir aplausos de los antisemitas del mundo». El ministro expresó su intención de actuar «de inmediato» para retirarles la nacionalidad.
«Como ministro de Cultura, actuaré de inmediato para revocar la ciudadanía israelí de estos creadores viles por traición al país»
La reacción del Gobierno no se limitó a Zohar. El ministro de Seguridad Nacional, Itamar Ben Gvir, también se dirigió a los realizadores por la misma red social, tildándolos de «una vergüenza y una deshonra para todo el pueblo de Israel» y lanzando un mensaje aún más agresivo: «Desaparezcan. Estoy seguro de que sus amigos, nuestros enemigos de Hamás en Gaza, los recibirán con los brazos abiertos».
El documental y su recorrido
Naza, un filme de aproximadamente 80 minutos, aborda la estrategia que, según sus autores, estaría detrás de la elevada mortalidad de civiles palestinos durante los bombardeos sobre la Franja de Gaza. Su estreno en el Festival de Venecia provocó un prolongado aplauso del público y culminó con la obtención del Premio Especial del Jurado.
La película llegó al certamen casi sobre la campana: el Festival de Venecia la aceptó apenas una semana antes de su apertura y la incluyó en la competición por el León de Oro. Los dos directores ya habían adquirido proyección internacional con trabajos previos: Abraham y Szor formaron parte del equipo de No Other Land (2024), documental que posteriormente fue galardonado con un Óscar.
| Aspecto | Dato |
|---|---|
| Duración | 80 minutos |
| Premio en Venecia | Premio Especial del Jurado |
| Directores | Yuval Abraham y Rachel Szor |
| Aceptación al festival | Aprobada aproximadamente una semana antes del inicio |
Repercusiones y contexto
Los ataques verbales de altos cargos del Gobierno plantean interrogantes sobre la libertad de expresión y la protección legal de los artistas en Israel, así como sobre la utilización de medidas administrativas —como la revocación de la ciudadanía— como respuesta a producciones críticas. La medida anunciada por Zohar, de llevarse a cabo, abriría un proceso con implicaciones jurídicas y políticas de alcance nacional.
En el plano cultural, la controversia subraya el papel que festivales internacionales y premios tienen a la hora de amplificar obras que cuestionan políticas estatales o acciones militares. El reconocimiento en Venecia ha situado a Naza y a sus autores en el centro del debate público tanto fuera como dentro de Israel.
Críticas y reacciones
Las reacciones gubernamentales han incluido mensajes directos y beligerantes. De forma resumida, las críticas oficiales se han articulado en los siguientes ejes:
- Acusación de «traición al país» contra los codirectores.
- Propuesta de revocación de la ciudadanía como respuesta a la difusión internacional del filme.
- Descalificaciones públicas que vinculan a los autores con los enemigos del Estado.
Hasta el momento de la publicación de esta información no se han registrado comunicados detallados sobre el procedimiento legal que seguiría la hipotética revocación de la ciudadanía ni declaraciones públicas de los realizadores en respuesta a las acusaciones recogidas.
La conjunción entre arte premiado internacionalmente y una respuesta política tan contundente sitúa a Naza en el cruce de la cultura y la política, y plantea un debate sobre los límites de la crítica artística en contextos de conflicto.