El Club Deportivo Leganés afronta este domingo un estreno de temporada marcado por la exigencia: visita al Girona en Montilivi (19:00 h.), un rival que, pese a sus dudas internas, tiene el mismo objetivo que los pepineros: regresar cuanto antes a la máxima categoría. El partido llega con más preguntas que certezas para el cuadro catalán y con la obligación para el Leganés de empezar con buen pie tras el descenso sufrido en 2025.
Girona, plantilla amplia pero con muchas salidas en el aire
El Girona llega al choque con una sensación de provisionalidad en la plantilla tras el descenso. El club rojiblanco sólo ha cerrado unos pocos refuerzos y mantiene a varios futbolistas cuyo futuro no está definido. El entrenador Quique Álvarez, que tomó el relevo de Míchel Sánchez, afronta la gestión de un vestuario «poco cohesionado y descompensado» según las últimas valoraciones públicas sobre la plantilla.
La convocatoria anunciada para Montilivi recoge a la mayoría de los jugadores, aunque con ausencias previstas por distintos motivos. No estarán en disposición de jugar:
- Portu, pendiente de recibir el alta médica.
- Azzedine Ounahi, que volvió más tarde tras disputar el Mundial y arrastra falta de ritmo.
- Unai Hernández, que se incorporó al grupo este sábado.
Además, algunos futbolistas aparecen en el mercado o en situación incierta: Viktor Tsygankov ha mostrado una postura reacia a continuar en el club; Donny van de Beek llega tras una larga recuperación; Vladyslav Vanat y Yáser Asprilla, este último regresado de cesión, también forman parte de la nómina de dudas.
«Todos los jugadores son buenos e importantes y tienen contrato, pero necesito jugadores que quieran estar aquí. Puede ser que algunos, dentro de una semana se conecten».
La cita de Quique Álvarez resume la preocupación por la actitud y la disponibilidad anímica de la plantilla en el arranque de una temporada en la que el Girona pretende recuperar el puesto perdido en LaLiga con la mayor celeridad posible.
El Leganés, buscando estabilidad tras el descenso
Para el Leganés, el partido supone el reinicio competitivo tras una campaña que acabó con el equipo descendido en 2025. La visita a Montilivi es, además, un encuentro con antecedentes recientes: los blanquiazules sólo han vencido al Girona en una ocasión —un 0-2 en Montilivi en la temporada 2020-21— dentro de los 14 duelos que han disputado ambos clubes hasta la fecha.
El conjunto madrileño llega con la intención de competir en una cancha compleja y ante un rival que, pese a sus problemas internos, conserva plantilla y argumentos de nivel. La historia entre ambos equipos añade un aliciente, ya que ambos comparten el objetivo de regresar a la élite.
Claves del encuentro
| Aspecto | Situación |
|---|---|
| Rivalidad histórica | 14 enfrentamientos; una victoria del Leganés en Montilivi (2020-21) |
| Estado del Girona | Plantilla amplia y con dudas; pocas incorporaciones cerradas |
| Ausencias confirmadas | Portu, Ounahi, Unai Hernández |
Los factores que pueden condicionar el resultado son varios: la gestión del banquillo por parte de Quique Álvarez en función de la disponibilidad física y anímica de sus futbolistas; la capacidad del Leganés para aprovechar la falta de cohesión local; y la prudencia que ambos equipos exhiban en los primeros minutos de un campeonato que se prevé largo y competido.
El partido de Montilivi servirá de termómetro para medir ambiciones y carencias. Para los aficionados de Leganés, el duelo es una primera oportunidad para evaluar la reacción del equipo tras el descenso y para comprobar si la escuadra madrileña puede competir de tú a tú frente a un Girona que, pese a su plantel descompensado, conserva jugadores de calidad y la urgencia de recuperar su sitio en Primera.