El Ayuntamiento de Fuenlabrada ha anunciado la incorporación de cinco nuevos murales al Museo de Arte Urbano de Fuenlabrada (MAUF), que amplían la colección pública de arte al aire libre y refuerzan la presencia de intervenciones pictóricas en fachadas y medianeras de la ciudad.
Obras y localizaciones
Las nuevas piezas, realizadas por creadores de diferentes trayectorias, ya pueden contemplarse en diversos puntos del municipio. La relación de obras incorporadas es la siguiente:
- «Niños Perdidos», de Murfin, en la plaza del Tesillo. Esta obra ocupa fachada y balcones y fue seleccionada como el tercer mejor mural del mundo en 2025 por la plataforma Street Art Cities.
- «Manos de Acero», de Christian Sasa, en la medianera del edificio de la calle Madrid, 1, frente al centro de mayores Ferrer i Guardia. El mural rinde homenaje a la agricultura local y a uno de sus hortelanos más significativos.
- «Niños Futuro», de Rodrigo Camello, en la medianera de la calle de La Arena, 38 (edificio Los Arcos). La obra articula dos imágenes —una antigua y otra contemporánea— que recuperan la memoria de las antiguas escuelas municipales.
- «Ottü Hasselnöt», de la artista fuenlabreña Ana María Fernández Núñez (Anivalor), en la medianera de la calle Corralones, 2.
- «Portal de consciencia», de la fuenlabreña Vanessa Ponferrada (Fressa Art), en la medianera de la calle de la Paz, 43.
Significado y memoria local
Entre las incorporaciones, «Niños Perdidos» destaca por su reconocimiento internacional y por la forma en que integra elementos arquitectónicos —fachada y balcones— en la composición pictórica. La pieza representa a una niña con un cocodrilo de juguete que parece salir del muro para protegerla, una propuesta plástica que amplía la lectura del espacio urbano y el diálogo entre obra y ciudad.
Por su parte, «Manos de Acero» se inserta en una línea de obras de recuerdo y reivindicación de las actividades tradicionales del entorno. La pieza está dedicada a la agricultura local y a sus trabajadores, tomando como protagonista a Benito Celestino Montero, conocido como «Acero», señalado en la nota municipal como uno de los hortelanos «más conocidos» de Fuenlabrada.
«más conocidos»
La recuperación de la memoria escolar a través de «Niños Futuro» conforma otro de los ejes temáticos: la obra de Rodrigo Camello contrapone imágenes que remiten al pasado y al presente de la educación en el municipio, con escenas de niños y niñas jugando en el patio del colegio. Estas piezas crean un mapa afectivo que conecta residentes con historia urbana y espacios cotidianos.
Apoyo al talento local y difusión
Dos de las cinco obras incorporadas corresponden a creadoras nacidas o vinculadas a Fuenlabrada: Ana María Fernández Núñez (Anivalor) y Vanessa Ponferrada (Fressa Art). La presencia de autoras locales en el MAUF responde a la política municipal de visibilizar el talento del propio municipio y fomentar la apropiación ciudadana del arte público.
Además de la exhibición, estos murales forman parte de itinerarios urbanos y proyectos divulgativos que pretenden atraer a vecinos y visitantes, consolidando al MAUF como un museo al aire libre que se recorre caminando y que dialoga con los barrios. La inclusión de una obra con reconocimiento internacional, como la de Murfin, contribuye a dar proyección más allá de la ciudad.
Repercusiones y próximas iniciativas
La ampliación del museo urbano supone un refuerzo del paisaje cultural de Fuenlabrada y plantea efectos concretos en el entorno:
| Elemento | Impacto |
|---|---|
| Espacio público | Revalorización de fachadas y medianeras; mayor atractivo peatonal |
| Memoria local | Visibilización de oficios y escuelas históricas |
| Promoción cultural | Itinerarios, visitas y difusión en plataformas de arte urbano |
El Ayuntamiento no ha detallado, en la información difundida, planes concretos de ampliación ni nuevos encargos artísticos inmediatos más allá de estas altas recientes, pero la incorporación de obras de creación local e internacional apunta a una estrategia sostenida de consolidación del MAUF.
Con estas intervenciones, Fuenlabrada refuerza su catálogo de arte público y ofrece nuevos puntos de lectura para quienes transitan la ciudad, poniendo en valor tanto la creatividad contemporánea como la historia y las prácticas sociales que conforman la identidad local.