El Gobierno de la Ciudad Autónoma de Melilla rechazó este miércoles las reivindicaciones soberanistas de Marruecos sobre las ciudades autónomas y subrayó que la condición de territorio español se remonta, según la Administración local, a finales del siglo XV.
Rechazo expreso a las reclamaciones marroquíes
En declaraciones a los medios, el vicepresidente primero de Melilla, Miguel Marín, respondió a las afirmaciones realizadas por el ministro de Justicia de Marruecos, Abdellatif Ouahbi, y afirmó que no existe discusión posible respecto a la soberanía de la ciudad desde un punto de vista «histórico, jurídico o político».
«no hay nada que negociar, ni con diálogo ni sin diálogo»
Marín defendió que Melilla forma parte de España desde 1497 y que, por tanto, su pertenencia al Estado español se prolonga ya durante casi 530 años. Según el vicepresidente, cuestionar esa condición supone «un desconocimiento total y absoluto».
Demanda de devolución de migrantes
Además de la cuestión soberana, el dirigente melillense centró parte de su intervención en la situación migratoria en la ciudad. Solicitó el traslado a Marruecos de las personas que han llegado de forma irregular a Melilla, reclamando que se haga con «la máxima celeridad posible» para evitar que se repitan episodios de entradas masivas.
En relación con este punto, Marín mostró escepticismo ante las garantías ofrecidas por el Gobierno central, señalando que, en su opinión, las promesas de los miembros del Ejecutivo de Pedro Sánchez «se quedan en palabras huecas y vacías» cuando no se traducen en actuaciones concretas.
Contexto político y repercusiones locales
Las declaraciones se producen en un momento de tensión diplomática en torno a las posiciones de Marruecos sobre las plazas españolas en el norte de África. Para las autoridades melillenses, la apuesta por subrayar la continuidad histórica busca reforzar un mensaje de estabilidad institucional y certeza jurídica sobre la soberanía de la ciudad.
En el plano local, el debate tiene dos efectos claros: por una parte, refuerza la narrativa oficial sobre la identidad y la pertenencia de Melilla a España; por otra, vincula las preocupaciones sobre fronteras y control migratorio a la exigencia de cooperación por parte de las autoridades marroquíes para gestionar devoluciones.
Datos cronológicos citados por el Gobierno
| Año | Referencia |
|---|---|
| 1497 | Inicio que el Gobierno local sitúa como origen de la españolidad de Melilla |
| 2026 | Declaraciones del vicepresidente primero respondiendo a pronunciamientos marroquíes |
El Gobierno local utiliza ese marco histórico para sostener que la pertenencia de Melilla a España no está sujeta a negociación y que cualquier acercamiento diplomático no debe cuestionar la soberanía de la ciudad.
Demandas prácticas y escepticismo sobre su cumplimiento
Respecto a la devolución de migrantes, Marín pidió coordinación y rapidez para evitar nuevas entradas irregulares. Sin embargo, matizó su posición con dudas sobre la eficacia de los acuerdos que pueda alcanzar el Gobierno central, a pesar de que el ministro de Asuntos Exteriores, José Manuel Albares, había ofrecido garantías en días previos.
- Rechazo institucional: Melilla afirma que la soberanía no es objeto de negociación.
- Marco histórico: el Ejecutivo local remite al año 1497 como origen de su españolidad.
- Gestión migratoria: reivindicación de la devolución urgente a Marruecos de quienes entran irregularmente.
Las manifestaciones del Ejecutivo melillense evidencian la persistencia del conflicto de fondo sobre la situación de las plazas españolas en el norte de África y su intersección con la gestión de fronteras y flujos migratorios. El Ejecutivo local reclama no solo un reconocimiento firme de la soberanía sino también medidas operativas que, a su juicio, deberían traducirse en una mayor colaboración por parte de las autoridades marroquíes.
La reacción de Melilla se suma a una cadena de pronunciamientos públicos en torno a la cuestión, en la que confluyen elementos históricos, diplomáticos y administrativos que seguirán marcando la agenda política y administrativa en la ciudad durante las próximas semanas.