Puertollano (Ciudad Real) — El concejal de Obras y Deportes del Ayuntamiento de Puertollano, Javier Trujillo, ha remitido un comunicado en el que reconoce que fue «un error personal» aparcar su vehículo particular en una instalación municipal para un uso ajeno al servicio público y pide disculpas a los vecinos por lo ocurrido. En la misiva, el edil afirma que adoptará medidas para que la conducta no se repita.
Admisión de fallos y compromiso de no repetición
Trujillo admite en su escrito que comprende el malestar suscitado por las informaciones publicadas en los últimos días y declara que acepta las críticas vertidas sobre su actuación. El concejal insiste en que la utilización puntual del aparcamiento de la piscina municipal no constituye una práctica habitual durante su mandato.
«Se trató de un error personal que asumo y por el que pido disculpas»
Con el objetivo de despejar dudas sobre privilegios por su cargo, el responsable municipal de Obras y Deportes subraya que en ningún momento existió «abuso de poder, trato de favor ni utilización» de su posición para obtener ventaja alguna. Añade que suele desplazarse a obras, actos e instalaciones deportivas con su coche particular y no con vehículos de la flota municipal.
Registro de sanciones y argumentario
Para apoyar su versión sobre el cumplimiento de la normativa, Trujillo aporta datos de sanciones de tráfico: en los últimos tres años ha abonado más de 1.200 euros en concepto de multas derivadas de un total de 79 denuncias, de las que 22 se produjeron en la calle Numancia y aledaños, según indica en su escrito. Señala que estos datos pueden comprobarse en los registros administrativos municipales.
| Concepto | Cifra |
|---|---|
| Multas abonadas (últimos 3 años) | +1.200 € |
| Total de denuncias | 79 |
| Denuncias en calle Numancia y aledaños | 22 |
El comunicado también contiene una petición dirigida a la ciudadanía para que se respete el ámbito privado y familiar del concejal, reclamando prudencia ante la difusión de detalles personales vinculados al caso.
Reacciones y consecuencias posibles
La disculpa pública puede mitigar el impacto político y social del episodio, si bien abre preguntas sobre la gestión de espacios municipales por parte de cargos públicos y sobre el ejemplo que deben ofrecer los responsables institucionales en aspectos de convivencia y cumplimiento normativo.
En términos administrativos, la declaración de que todas las sanciones han sido abonadas y su numeroso registro de denuncias podrían servir como elemento de contraste para quienes sostienen que se habría tratado de un trato de favor. No obstante, la existencia de sanciones no exime de la valoración política de los hechos por parte de la oposición o de la opinión pública.
- Responsabilidad pública: el reconocimiento del error y la promesa de no repetición buscan cerrar la crisis.
- Transparencia administrativa: los datos aportados sobre multas y denuncias reclaman comprobación en los registros municipales.
- Ámbito personal: el edil solicita respeto a su intimidad familiar frente a la cobertura mediática.
El caso se enmarca en la rutina diaria de administración local, donde el uso de instalaciones y recursos públicos por parte de representantes municipales suele escrutarse por la ciudadanía y la prensa. La nota remitida por el concejal pretende, además de ofrecer disculpas, proporcionar elementos que clarifiquen su conducta y acotar el debate a la esfera de un «error personal» que, según él, no refleja una práctica sistemática.
Por el momento, el Ayuntamiento de Puertollano no ha publicado un comunicado oficial adicional que complemente las explicaciones del concejal, ni constan medidas disciplinarias anunciadas públicamente vinculadas a este asunto.
El episodio plantea, en última instancia, un recuerdo de la expectativa ciudadana sobre ejemplaridad y buena gestión en el uso de bienes municipales por parte de quienes ocupan responsabilidades públicas.