Bilbao — El alcalde de Bilbao vivió este 15 de agosto su último Día de la Virgen de Begoña como regidor de la ciudad, acto en el que dedicó su aurresku a la ciudadanía y reivindicó la necesidad de recuperar la política como espacio de encuentro basado en el respeto y la convivencia. Tras la misa presidida por el Obispo de Bilbao, hizo un llamamiento público y recordó el compromiso municipal con los colectivos más vulnerables.
Actos y símbolos de una jornada de despedida
La celebración comenzó con la homilía oficiada por el Obispo de Bilbao, Joseba Segura, que incluyó un recuerdo a las víctimas de los terremotos en Venezuela y Colombia y una mención a las futuras obras arqueológicas anunciadas para el suelo de la Basílica, cuya ejecución en octubre pone en duda si la misa podrá celebrarse en el mismo emplazamiento el próximo año. La ceremonia religiosa se prolongó durante aproximadamente 45 minutos y contó con la presencia de la mayoría de la corporación municipal.
Tras la homilía, el alcalde realizó declaraciones a los medios en las que enfatizó la urgencia de reconstruir espacios de encuentro en la política, desde la diversidad de posiciones, y expresó su agradecimiento por el respaldo recibido durante su mandato, que se ha extendido a lo largo de doce años.
«Política como encuentro basada en el respeto y la convivencia, tenemos, yo diría, que la obligación urgente de recuperar ese espacio»
Prioridades sociales y apoyo municipal
En sus palabras públicas, el primer edil mostró asimismo su preocupación por las personas afectadas por enfermedad y por quienes se encuentran en riesgo de exclusión social, y aseguró que el Ayuntamiento pretende prestar apoyo "en la medida" de sus posibilidades. No ofreció en el acto cifras ni medidas concretas, pero situó la atención a los colectivos vulnerables entre las prioridades morales de la institución municipal al término de su mandato.
- Momento simbólico: última celebración de la Virgen de Begoña como alcalde.
- Duración de la misa: alrededor de 45 minutos.
- Presencias destacadas: mayoría de la corporación municipal y la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe.
- Obras previstas: excavaciones arqueológicas en el suelo de la Basílica a partir de octubre.
Contexto institucional y posibles efectos
La jornada adquiere relevancia institucional por coincidir con el final del ciclo de doce años de mandato del alcalde en el Consistorio bilbaíno. El acto público y las apelaciones al diálogo y al respeto se interpretan como un balance político en clave de cohesión, además de una llamada a los actores locales para preservar la convivencia en el tiempo de transición que se abre para la ciudad.
La mención de las próximas excavaciones arqueológicas en la Basílica introduce además un elemento práctico que puede modificar la liturgia y los actos religiosos vinculados a la festividad el próximo año, si bien la decisión final sobre el emplazamiento de la misa dependerá del avance y alcance de las obras, según indicó el prelado durante la homilía.
| Acontecimiento | Detalle |
|---|---|
| Última Virgen de Begoña como alcalde | 15 de agosto; dedicado el aurresku a la ciudadanía |
| Duración de la misa | Aproximadamente 45 minutos |
| Mandato | 12 años en la Alcaldía |
El acto, de tono institucional y emotivo, sirve asimismo para marcar los temas que quedan sobre la agenda pública local: la atención social, la convivencia ciudadana y la gestión de los espacios patrimoniales. La presencia de la diputada general de Bizkaia, Elixabete Etxanobe, y de la mayoría de la corporación municipal subraya el carácter transversal de la convocatoria dentro del entramado institucional vizcaíno.
La insistencia del alcalde en la recuperación del diálogo y del respeto en la política añade una dimensión programática a su despedida: más allá de la emotividad del acto, coloca sobre la mesa la necesidad de reconstruir canales de convivencia democrática en el escenario urbano y político que seguirá a su mandato.
En las próximas semanas, la evolución de las excavaciones anunciadas y las decisiones sobre el calendario de celebraciones religiosas en la Basílica marcarán si la tradicional misa de la Virgen de Begoña podrá repetirse en el mismo lugar el año que viene, mientras que en la esfera política local continuará el periodo de transición hacia la nueva etapa municipal.