El más reciente balance del Departamento Administrativo Nacional de Estadística (DANE) sobre pobreza monetaria regional posicionó a Sucre entre los tres departamentos con mayores niveles de privación económica en 2025: el 51,8% de su población percibió un ingreso per cápita inferior a la línea de pobreza monetaria, fijada ese año en $482.041 mensuales.
Cómo se compara Sucre con otras regiones
Según la metodología del DANE, la pobreza monetaria recoge a las personas cuyos ingresos no alcanzan para cubrir un conjunto de bienes y servicios básicos. En 2025 las cifras a nivel departamental mostraron marcadas diferencias territoriales:
- Chocó: 65,3%
- La Guajira: 60,2%
- Sucre: 51,8%
- Bogotá: 17,8%
- Caldas: 17,5%
- Cundinamarca: 15,1%
En términos nacionales, la pobreza monetaria se redujo de 31,8% en 2024 a 28% en 2025, una caída de 3,8 puntos porcentuales. Sin embargo, la persistencia de niveles superiores al 50% en departamentos como Sucre evidencia desigualdades territoriales profundas.
La pobreza extrema y su umbral
El DANE también reportó que la incidencia de la pobreza monetaria extrema en 2025 fue del 9,6%, lo que representa una disminución de 2,1 puntos porcentuales frente a 2024. La línea que define la pobreza extrema quedó en $236.580 mensuales, el umbral por debajo del cual los ingresos no alcanzan a cubrir una canasta básica de alimentos con requerimientos nutricionales mínimos.
“Los datos presentados revelan un fenómeno de larga duración: la persistencia de brechas territoriales entre un centro con mejor infraestructura y mayor interconexión entre los polos urbanos y una periferia con dificultades en la provisión y uso de servicios públicos”,
dijo Emmanuel Quiroga, sociólogo e investigador de la Universidad del Rosario, según el reporte que resume los resultados del DANE.
Impacto local y desafíos para los hogares sucreños
Que más de la mitad de la población de Sucre se sitúe por debajo de la línea de pobreza monetaria implica limitaciones concretas en el acceso a alimentación adecuada, salud, educación, vivienda y servicios públicos. Para muchas familias, el ingreso disponible no solo determina consumo inmediato sino también la posibilidad de inversión en educación, capital productivo o ahorro frente a choques económicos.
La reducción nacional de la pobreza sugiere avances macro, pero esos promedios ocultan concentraciones de vulnerabilidad. En departamentos como Sucre, la acción pública debe combinar transferencias monetarias, mejoras en cobertura de servicios y estrategias productivas adaptadas al contexto rural y urbano del territorio.
Información clave en una tabla
| Indicador | Valor (2025) |
|---|---|
| Línea de pobreza monetaria | $482.041 mensuales |
| Línea de pobreza extrema | $236.580 mensuales |
| Pobreza nacional | 28% |
| Pobreza extrema nacional | 9,6% |
| Pobreza en Sucre | 51,8% |
Qué implican los datos para la política pública
Los resultados del DANE invitan a adoptar medidas focalizadas en los territorios más afectados. Acciones posibles, de acuerdo con el marco general que exigen estas cifras, incluyen:
- Fortalecimiento de programas de transferencias condicionadas y no condicionadas para hogares en situación de inseguridad alimentaria.
- Mejoramiento del acceso a servicios básicos (agua, saneamiento, energía y transporte) que reduzcan costos indirectos para las familias.
- Impulso a iniciativas productivas rurales y formación para la empleabilidad en sectores con demanda local.
La reducción de la pobreza a nivel nacional es una señal positiva, pero el reto para Sucre es acelerar intervenciones que permitan cerrar brechas territoriales y traducir los promedios en mejoras reales en la calidad de vida de los hogares.
Las cifras del DANE constituyen una fotografía que obliga tanto al Gobierno nacional como a las autoridades departamentales y municipales a priorizar recursos y estrategias con enfoque territorial y de resultados medibles.