Autoridades detallan cifras y desafíos para atención a habitantes de calle en Pasto
La Secretaría de Bienestar Social de Pasto presentó un diagnóstico de la situación de la población en condición de calle y advirtió sobre la inquietud ciudadana por la entrada en operación de un nuevo sistema de información. El secretario Álvaro Zarama describió la problemática como un conflicto entre la protección de derechos de estas personas y la garantía de seguridad y tranquilidad para los habitantes de la ciudad.
Zarama explicó que desde la dependencia municipal se busca combinar controles y acciones de restitución de derechos, además de ampliar la oferta institucional para facilitar que las personas puedan "salir de esa condición". En su exposición el funcionario reconoció la complejidad del fenómeno, que involucra consumo de sustancias, vulneración y dinámicas de convivencia en el espacio público que generan quejas entre la ciudadanía.
"Por un lado, el habitante de calle tiene derechos, es sujeto de derechos, es un ser humano abandonado, maltratado... y del otro lado los derechos de los ciudadanos, donde estos habitantes de calle van, se orinan, duermen en sus andenes... generan violencia, atracos, hacen cambuches".
También advirtió sobre la inquietud que se ha generado por la implementación del sistema de información RUY, que cruzará datos del SISBEN con otros registros de alcance nacional. Según Zarama, la comunidad —especialmente adultos mayores— ha manifestado malestar y temor a la pérdida de subsidios, aunque aclaró que aún no hay comunicaciones oficiales que confirmen cambios concretos en beneficios.
Cifras locales y origen de la población atendida
La Secretaría mantiene un registro de personas en condición de calle que permite dimensionar el fenómeno: hay más de 1.200 personas identificadas en la ciudad. De ese total, 252 corresponden a registros realizados en los últimos tres años y corresponden a personas que llegaron procedentes de otras ciudades como Cali, Medellín y municipios de la costa.
- La presencia de personas foráneas se vincula, según la administración, a la reputación de acogida de Pasto.
- La Secretaría combina controles en el espacio público con oferta institucional para la restitución de derechos.
- La llegada del sistema RUY genera incertidumbre sobre subsidios y focalización de programas sociales.
En palabras del secretario, la llegada de habitantes desde otras regiones obedece en parte a que "en el pastuzo somos buena gente", y a la disponibilidad de alimentos y apoyo que algunas redes locales ofrecen. El funcionario señaló que ese trato humano actúa como factor de atracción, pero enfatizó la necesidad de articular respuestas más estructurales.
| Concepto | Dato |
|---|---|
| Total identificados en Pasto | 1.200 |
| Registrados en últimos 3 años procedentes de otras ciudades | 252 |
La exposición del secretario plantea varios retos prácticos para la gestión municipal: cómo garantizar la atención en salud mental y consumo, cómo articular albergues y programas de inclusión socioeconómica, y cómo dialogar con la comunidad sobre el uso de espacios públicos sin estigmatizaciones. Además, la preocupación por RUY exige que la Alcaldía informe con claridad a la población sobre las implicaciones del cruce de datos y las garantías frente a posibles pérdidas de subsidios.
Mientras la administración trabaja en ampliar la oferta institucional y en controles orientados a la convivencia, el debate local se mantiene vivo: residentes demandan seguridad y orden, mientras organizaciones sociales y la Secretaría subrayan la necesidad de respuestas que respeten los derechos humanos y brinden rutas de salida de la calle.