En un avance que las autoridades locales describen como decisivo para mejorar el suministro de energía en Santa Lucía, Atlántico, se autorizó el uso del lote donde se construirá una nueva subestación eléctrica. La medida, acordada en una reunión entre el agente especial de Air-e Intervenida, Ramiro Castilla Andrade, y el alcalde Edward Ecker Martínez, busca dignificar la prestación del servicio para 3.758 familias del municipio.
Dos fases para una solución progresiva
El proyecto contempla dos etapas: una intervención inmediata con una subestación provisional y una obra permanente a mediano plazo. La primera fase incluirá un transformador de 4 MVA, cuya instalación correrá a cargo de la empresa interventora y permitirá aumentar la capacidad de carga para reducir las sobrecargas que han afectado la prestación del servicio.
Para la etapa definitiva se proyecta una subestación permanente con capacidad de 12,5 MVA, la cual estaría lista el próximo año y atendería las nuevas demandas energéticas de colegios, empresas, proyectos agrícolas y viviendas en expansión. Esa obra será financiada con recursos del Fondo de Apoyo Financiero para la Energización de las Zonas Rurales Interconectadas (FAER).
“Logramos concertar la forma jurídica para que 3.758 familias salgan beneficiadas con mejoras energéticas y tengan buenas condiciones de vida. Tenemos aproximadamente tres meses negociando este acuerdo y, hoy, es una realidad”,
dijo el alcalde Edward Ecker Martínez, según el reporte oficial de la reunión.
Impacto en la comunidad y en el servicio
Las autoridades destacan que la subestación provisional permitirá aliviar las sobrecargas que actualmente provocan interrupciones y fallas en el suministro. En términos prácticos, un transformador de 4 MVA incrementa la capacidad de atención simultánea de usuarios y ayuda a estabilizar tensiones en la red local; la instalación permanente de 12,5 MVA consolidaría esa mejora y facilitaría la incorporación de nuevas conexiones.
En la mesa de trabajo participaron, además de Air-e Intervenida y la Alcaldía de Santa Lucía, la Gobernación del Atlántico y otras autoridades locales, que evaluaron alternativas técnicas y jurídicas para garantizar soluciones concretas a las dificultades en el suministro.
- Beneficiarios: 3.758 familias de Santa Lucía.
- Fase 1: Subestación provisional con transformador de 4 MVA (ejecución por Air-e Intervenida).
- Fase 2: Subestación permanente de 12,5 MVA, financiada por FAER, prevista para el próximo año.
Plazos y requisitos
Según el informe, el acuerdo que permitió autorizar el uso del lote se alcanzó luego de aproximadamente tres meses de negociaciones. No se anunciaron fechas exactas de inicio de obra ni montos de inversión en el comunicado oficial; el cronograma para la entrega de la subestación permanente se limita a la referencia “el próximo año”.
| Etapa | Capacidad | Responsable / Financiamiento |
|---|---|---|
| Provisional | 4 MVA | Air-e Intervenida |
| Permanente | 12,5 MVA | Financiada por FAER |
Los dirigentes municipales y la interventoría coincidieron en que la iniciativa no solo mejora la confiabilidad eléctrica inmediata, sino que también favorecerá el desarrollo económico: la mayor capacidad permitirá a colegios, pequeños comercios y proyectos agrícolas operar con menor riesgo de cortes y con una mejor garantía técnica.
Lo que sigue
Con el uso del lote autorizado, el siguiente paso es la ejecución de la subestación provisional para reducir las sobrecargas en el corto plazo. Paralelamente, las autoridades deberán culminar los trámites administrativos y contractuales para la ejecución de la obra definitiva con recursos del FAER.
Los habitantes de Santa Lucía esperan que las mejoras en la infraestructura se traduzcan en menos interrupciones, menor pérdida de producción para pequeños emprendimientos y una mayor seguridad para equipos eléctricos domiciliarios. Las autoridades anunciaron que mantendrán mesas de seguimiento para supervisar los avances y garantizar la inversión.
La construcción de la subestación en Santa Lucía es un ejemplo de intervención técnica y coordinación institucional que, en la teoría, debe materializarse en una prestación de energía más estable y en condiciones dignas para miles de familias del municipio.