San José del Palmar, municipio de la cordillera occidental con cerca de 5.000 habitantes, permanece en proceso de recuperación tras ser identificado como el epicentro del terremoto de magnitud 7,4 que sacudió a Colombia. Aunque no se registraron muertes ni heridas de gravedad entre sus pobladores, el golpe sí dejó una estela de daños materiales, aislamiento y ansiedad en la comunidad.
Daños estructurales y situación de las viviendas
Las autoridades locales reportaron que más de 580 viviendas resultaron averiadas y 42 fueron destruidas. Las fachadas y techos agrietados son una imagen recurrente en el casco urbano del municipio. Frente a una de esas viviendas, Hoved Osorio, comerciante de 70 años, describió el pánico que vivió:
“Me prendí de un poste y sentí que ese coliseo se iba a venir abajo, casi me toca irme para el hospital. En la vida nunca me había asustado tanto”, dijo Osorio.
Las afectaciones han obligado a muchas familias a buscar refugio temporal y a organizar redes de apoyo comunitario para cubrir necesidades urgentes.
Acceso, logística y llegada de las ayudas
El aislamiento ha sido uno de los problemas más complejos. El municipio quedó desconectado el día del sismo porque su única vía de acceso es una carretera sin pavimentar que sufrió derrumbes. Las primeras ayudas por tierra solo alcanzaron a entrar a finales de la semana, después de remover los bloqueos. La jornada de recuperación del acceso incluyó tramos en los que la montaña se encuentra a un lado y el abismo al otro.
Desde Cali, la capital del Valle del Cauca, San José del Palmar está a aproximadamente cinco horas por carretera. El trayecto combina tramos pavimentados con otros cada vez más precarios que limitan el tránsito de vehículos de carga con ayuda humanitaria. En ese contexto, la distribución de donaciones ha sido desigual: las zonas urbanas recibieron atención más rápida que las veredas y caseríos dispersos en la montaña.
Apoyo ciudadano y retos para la llegada de la asistencia
La respuesta ciudadana incluyó jornadas de empaque y envío de mercados. Por ejemplo, Maricel Solarte, auxiliar de servicio al cliente de un supermercado en Cali, y otras empleadas empacaron más de 500 mercados para las familias damnificadas. Sin embargo, las características del terreno y el estado de la vía han reducido la velocidad y cantidad de entregas terrestres.
- Municipio: San José del Palmar (cordillera occidental, frontera con Valle del Cauca)
- Población aproximada: 5.000 habitantes
- Magnitud del sismo: 7,4
- Viviendas averiadas: más de 580
- Viviendas destruidas: 42
Servicios básicos y necesidades inmediatas
Una semana después del temblor, persistían interrupciones en el servicio de energía en varias zonas rurales. La falta de electricidad complica la atención de salud, la comunicación y la conservación de alimentos. Además, la inestabilidad de la vía de acceso dificulta el envío sostenido de agua, insumos médicos y elementos para reparación de viviendas.
| Ítem | Situación reportada |
|---|---|
| Acceso | Única vía sin pavimentar; derrumbes y tramos inestables |
| Atención inicial | Ayudas por tierra llegaron a finales de la semana tras remover bloqueos |
| Servicios | Zonas rurales con cortes de energía |
Impacto social y riesgo psicológico
El testimonio de los habitantes refleja tanto el susto del instante como la preocupación por el futuro. Aunque no hubo pérdidas humanas fatales, el trauma colectivo es palpable: la percepción de riesgo, la pérdida de vivienda o patrimonio y el temor a réplicas generan una carga emocional importante. La fragilidad de la infraestructura y la dificultad de acceso agravan la sensación de abandono a la que históricamente se enfrenta el departamento del Chocó.
Qué sigue: prioridades para la recuperación
Las prioridades inmediatas identificadas por la comunidad y autoridades locales son:
- Restablecer el suministro eléctrico en las zonas rurales afectadas.
- Asegurar rutas seguras y sostenibles para el transporte de ayudas.
- Coordinar atención psicosocial y asistencia para las familias cuyas viviendas fueron destruidas.
En las próximas semanas será crucial que las entidades nacionales y regionales articulen operaciones logísticas que permitan superar las limitaciones del acceso y atender de manera equitativa a las comunidades más aisladas. La experiencia de San José del Palmar revela tanto la resiliencia de su gente como la necesidad de fortalecer la infraestructura y los mecanismos de respuesta en regiones montañosas y remotas del Pacífico colombiano.