El terremoto de magnitud 7,4 que sacudió al país el pasado 10 de agosto volvió a situar a Quibdó en el mapa de las emergencias, pero también dejó al descubierto el impacto sobre espacios culturales que durante años buscaron transformar la percepción sobre el Chocó. Entre ellos está Bagatá, la librería creada por Jhonmer Hinestroza, que quedó cerrada mientras la ciudad prioriza la atención humanitaria.
Un lugar que fue más que una librería
Bagatá no era un simple establecimiento comercial: funcionó como punto de encuentro entre estudiantes de la Universidad Tecnológica del Chocó, autores locales y lectores. Allí se tejieron conversaciones sobre identidad, raíces africanas e indígenas, y se promovió la lectura como herramienta de transformación. Hoy, muchos de los jóvenes que antes saludaban al librero al entrar —"
Profe, profe"— se encuentran ahora en centros de acopio y albergues, en espacios destinados a recibir ayuda humanitaria.
La urgencia desplazó la cotidianidad cultural
El fenómeno sísmico desvió las dinámicas urbanas: lo que antes eran recorridos por librerías y bibliotecas pasó a ser una logística de distribución de agua, alimentos y ropa. A falta de cifras oficiales completas sobre el número total de viviendas afectadas o personas damnificadas que ya no quepan en este texto, lo visible en las calles de Quibdó es la prioridad por atender la emergencia y la reorganización de recursos y voluntariados.
Bagatá, en espera
La librería permanece cerrada en este momento. Su reapertura dependerá de la evolución de la emergencia y de las condiciones de la sede, así como de las prioridades que las instituciones de socorro y la comunidad establezcan en los próximos días. La posibilidad de recuperar un espacio cultural tan simbólico será, para muchos, un signo de recuperación más allá de la reconstrucción física.
Qué representa perder un espacio así en Chocó
Perder temporalmente a Bagatá implica una pausa en la circulación de materiales y saberes que buscan visibilizar la literatura y la historia del departamento. En un territorio que históricamente ha sido invisibilizado en muchas narrativas nacionales, la ausencia de estos puntos de encuentro es también una pérdida simbólica que trasciende el daño material.
Prioridades inmediatas y desafíos culturales
La atención inmediata está centrada en la ayuda humanitaria: acopio, entrega y coordinación entre organizaciones. Sin embargo, la reapertura de espacios culturales como Bagatá será indispensable para la recuperación social a mediano plazo. Este proceso implica retos logísticos y financieros, y requiere que autoridades locales y la sociedad civil incluyan a la cultura en los planes de reconstrucción.
- Atención humanitaria: recepción de donaciones, albergues y distribución de alimentos y agua.
- Revisión de infraestructura: inspección de sedes culturales y comunitarias para determinar daños y necesidades de reparación.
- Recuperación simbólica: reactivar espacios de lectura y encuentro como parte de la reconstrucción social.
Datos clave
| Hecho | Detalle |
|---|---|
| Fecha del sismo | 10 de agosto |
| Magnitud | 7,4 |
| Espacio afectado (ejemplo local) | Librería Bagatá (Quibdó) — cerrada temporalmente |
Miradas para adelante
La experiencia de Bagatá muestra que la cultura no es un lujo en momentos de crisis, sino parte de lo que sostiene el tejido social. Recuperar sus actividades será clave para que Quibdó no solo vuelva a funcionar, sino que lo haga preservando su memoria y su voz. La reapertura de la librería será una señal de que la reconstrucción incluye también la dimensión cultural y no se limita a los escombros visibles.
Mientras tanto, la ciudad continúa concentrando esfuerzos en la atención de la emergencia. La expectativa de los habitantes y de quienes han construido espacios culturales es que, una vez superada la etapa más crítica, se abra un espacio de apoyo específico para recuperar los lugares que aportan a la identidad y la memoria del Chocó.
Wilder Antonio Palacios Mosquera
Corresponsal en Chocó (Quibdó).