Detención en Chirimía y cuestionamientos al procedimiento
Hacia las 8:00 de la noche del 12 de mayo, en la glorieta de Chirimía, un equipo de la Red Alterna Popayán realizaba una transmisión en vivo para documentar la jornada del Paro Nacional cuando, según uno de sus integrantes, miembros del ESMAD y de la Policía rodearon a varios manifestantes y procedieron a retener a un grupo de jóvenes. Entre ellos estaba una menor de 17 años que, más tarde, denunció en sus redes sociales haber sido víctima de violencia sexual durante su detención.
El testimonio del periodista que grabó los hechos —resguardado por razones de seguridad— describe que los agentes llegaron con tanquetas, gasificaron el lugar y que hubo impedimentos para documentar el procedimiento: en el video que registraron se escucha a una defensora decir “
es una niña”, pero, según el relato, agentes del ESMAD se interpusieron para evitar el registro.
Secuencia de hechos y repercusiones
De acuerdo con las organizaciones de derechos humanos citadas en la cobertura, la joven fue subida a una motocicleta por un policía y habría recibido expresiones intimidantes que los defensores interpretaron como indicios de agresión sexual. Esa denuncia fue respaldada públicamente por seis organizaciones que pidieron investigar el caso.
| Fecha | Hecho |
|---|---|
| 12 de mayo (noche) | Detención de la joven en la glorieta de Chirimía; transmisión en vivo por Red Alterna Popayán |
| 13 de mayo | Publicación en redes sociales de la denuncia de la menor; más tarde su muerte conmociona a la ciudad |
| Posterior | Policía apartó a los uniformados involucrados mientras avanza investigación |
Actuación institucional y apoyo de organizaciones
La Policía Nacional, según reportes, ha señalado que algunas versiones sobre los hechos serían falsas; sin embargo, la institución informó que apartó de sus cargos a los policías implicados mientras se adelantan indagaciones administrativas disciplinarias. Seis organizaciones de derechos humanos emitieron comunicados respaldando la denuncia de la menor y demandando una investigación independiente y con perspectiva de género para esclarecer lo ocurrido.
- Red Alterna Popayán: registro en vivo del procedimiento y denuncia de censura a la labor periodística.
- Organizaciones de derechos humanos: respaldo a la denuncia y exigencia de investigación.
- Policía Nacional: apartó a uniformados mientras se realizan indagaciones.
Relato de la madre y del contexto local
Según la abogada de derechos humanos Lizeth Montero —quien se encontraba en la Unidad de Reacción Inmediata (URI) la noche en cuestión— la madre de la joven es trabajadora de la salud y hacía parte de una brigada que atendía a manifestantes. Montero relató que la madre se separó de su hija por unos metros y que la menor estaba acompañada de tres menores más cuando fueron rodeados, gaseados, golpeados y finalmente detenidos.
“La mamá tuvo que separase de su hija por tres cuadras, y ésta última iba con tres compañeritos más que fueron retenidos. Ellos estaban comiendo unas salchipapas y los agentes del Esmad los rodearon, gasearon, golpearon, y se los llevaron a la fuerza.”
El caso ha reabierto el debate en Popayán sobre la actuación de la Fuerza Pública en operativos durante protestas y la protección de niñas, niños y adolescentes en escenarios de movilización social. Además, ha generado cuestionamientos sobre las limitaciones a la documentación ciudadana y la seguridad para quienes registran hechos en la vía pública.
Consecuencias locales y expectativas procesales
En el corto plazo, los habitantes de Popayán esperan los resultados de las indagaciones administrativas y, en su caso, las actuaciones penales que determine la Fiscalía. Las organizaciones defensoras de derechos humanos solicitan que las investigaciones incluyan protocolos de protección a víctimas menores de edad, peritajes forenses con enfoque de género y garantías para que no haya obstrucción al registro periodístico ciudadano.
Mientras tanto, grupos de la sociedad civil han convocado a nuevas movilizaciones y vigilias de apoyo a la familia de la joven, en las que han planteado demandas de esclarecimiento y reformas en la capacitación y actuación de los cuerpos policiales durante las protestas.
La transparencia en las investigaciones y la protección de los derechos de las víctimas aparecen como condiciones mínimas para que este caso no se convierta en otro episodio más de impunidad en una región ya marcada por múltiples tensiones sociales.