El fútbol profesional colombiano vive una polémica pública tras el terremoto del 10 de agosto de 2026 que, según reportes, dejó más de 200 personas fallecidas y daños materiales por millones de pesos en ciudades como Quibdó, Cali, Manizales y Pereira. En ese contexto, la liga se detuvo cuatro días y algunos clubes pidieron medidas extraordinarias, incluyendo la suspensión total del torneo.
Solicitud formal a Dimayor
El presidente del Boyacá Chicó, Nicolás Pimentel, informó que pidió a la Dimayor que la Liga BetPlay se aplazara de manera indefinida para concentrar esfuerzos en la ayuda a los damnificados y para esperar que las condiciones de seguridad y logística vuelvan a la normalidad. La conversación se produjo durante una intervención del directivo en el programa Zona Libre de Humo.
“Yo le dije al presidente de la Dimayor que debíamos aplazar la liga de manera indefinida, debemos entender que lo que pasó f
El pedido de Pimentel plantea un dilema de difícil resolución: la reprogramación masiva del calendario podría afectar la definición de cupos internacionales —la Copa Libertadores y la Copa Sudamericana 2027—, cuyo acceso se determina por los campeonatos del año y por la reclasificación anual.
Decisión y vuelta a la actividad
A pesar de la solicitud, la competición profesional se reanudó el 14 de agosto, tanto en la Liga como en la Copa BetPlay. La jornada, sin embargo, no se desarrolló con normalidad: tres partidos fueron desplazados al no poder utilizarse tres estadios que resultaron inhabilitados por los daños del sismo. El regreso se produjo en un ambiente marcado por el duelo y la preocupación por las ciudades afectadas.
- Duración de la suspensión inicial: cuatro días.
- Fecha de reanudación: 14 de agosto de 2026.
- Partidos afectados: tres compromisos sin sede habilitada.
Impacto deportivo y social
Más allá del calendario, la tragedia plantea retos logísticos y éticos para clubes, dirigentes y la Dimayor. El calendario del fútbol colombiano, con cupos continentales definidos por títulos y por la reclasificación anual, es especialmente sensible a largos paros: una postergación prolongada obligaría a reestructurar jornadas y puede implicar la superposición con competiciones internacionales y la pretemporada de 2027.
En lo social, la presencia del fútbol en momentos de crisis suele ser ambivalente: algunos sectores reclaman prudencia y solidaridad, argumentando que recursos y atención deben priorizar la asistencia a damnificados; otros sostienen que el deporte puede aportar plataformas de visibilidad y mecanismos de ayuda. El informe indica que varios clubes han colaborado con la atención a afectados en diversas formas, aunque no se especifican montos ni acciones puntuales en el reporte consultado.
Escenarios a considerar
Las autoridades del balompié nacional afrontan alternativas limitadas y complejas:
- Seguir con la programación y reubicar partidos en estadios aptos, asumiento el riesgo de críticas públicas por jugar en un momento de luto nacional.
- Suspender el torneo temporalmente hasta evaluar daños y capacidades de los escenarios, con el reto de recomponer calendario y decisiones deportivas.
- Adoptar medidas mixtas: jugar en sedes neutras y coordinar acciones solidarias masivas, manteniendo la competición pero priorizando ayudas.
| Elemento | Situación |
|---|---|
| Fallecidos reportados | Más de 200 |
| Ciudades afectadas mencionadas | Quibdó, Cali, Manizales, Pereira |
| Días de suspensión inicial | 4 |
| Fecha de reanudación | 14 de agosto de 2026 |
| Partidos sin sede | 3 |
La decisión definitiva sobre una posible suspensión prolongada depende ahora de la evaluación de la Dimayor, el consenso entre clubes y las condiciones de seguridad en las ciudades afectadas. Mientras tanto, la discusión pública sobre prioridades y la responsabilidad social del deporte seguirá en el centro del debate nacional.