La Gobernación de Nariño desplazó hacia las regiones afectadas por el terremoto del 10 de agosto una delegación de rescatistas especializados, maquinaria amarilla y herramientas para sumarse a las labores de búsqueda, estabilización y atención de emergencias que coordinan las autoridades nacionales y locales.
Qué se envió desde Nariño
Según el reporte institucional, la delegación nariñense llegó a los puntos de recepción y coordinación en Popayán y Cali para integrarse a las operaciones que requieren intervención técnica inmediata. El grupo incluye voluntarios capacitados en diferentes áreas de gestión del riesgo, junto con equipos de demolición y herramientas eléctricas y manuales.
| Recurso | Cantidad |
|---|---|
| Voluntarios/Rescatistas | 22 |
| Operadora de maquinaria | 1 |
| Volquetas (7 m³) | 3 |
| Retroexcavadora | 1 |
| Pajarita | 1 |
El grupo USAR (equipos de búsqueda y rescate en estructuras colapsadas) de la Defensa Civil en Nariño integra parte de la delegación y se desplaza con capacidades para operar en escenarios complejos: colapsos estructurales, deslizamientos y fallas geológicas.
Coordinación interinstitucional y logística
La Dirección Administrativa de Gestión del Riesgo de Desastres (DAGRD) articuló el apoyo logístico con la Defensa Civil para facilitar el traslado de las unidades desde Pasto hacia Popayán y, desde allí, a las zonas que determinen las autoridades encargadas de la respuesta. Las dotaciones incluyen equipos de demolición, herramientas eléctricas y manuales que se emplearán conforme a las necesidades del terreno y las prioridades establecidas por los coordinadores de la operación.
Apoyo humano y operativo
Entre los desplazados figura María Cristina Aguirre, operadora de maquinaria de la Gobernación de Nariño, quien se sumó a la misión para aportar su experiencia en la manipulación de equipos pesados en labores de recuperación de vías y remoción de escombros. Desde la Administración departamental explicaron que la decisión de movilizar recursos responde a la magnitud de la emergencia y a la demanda puntual de maquinaria en municipios como Cali.
Convocatoria para aportes humanitarios
Además del apoyo operativo, la Gestora Social de Nariño, la ingeniera Ingrid Cortes, lanzó una campaña de recolección de ayudas dirigida a atender necesidades que persistirán más allá de los primeros días de la emergencia. Cortes hizo un llamado amplio a ciudadanos, empresarios y organizaciones para sumarse a la iniciativa denominada “Nariño abraza a Chocó”.
“Hoy nos necesitan las personas del Chocó y nos estamos uniendo, no solo desde la Gobernación, sino desde todo el departamento de Nariño con todo lo que ustedes nos puedan colaborar”.
Los puntos habilitados para recibir donaciones son la Gobernación de Nariño en el centro de Pasto, el Hotel Morasurco y diversas alcaldías municipales que se han sumado como centros de acopio. El listado de elementos solicitados incluye alimentos no perecederos y enlatados, kits de hábitat, colchonetas, ropa de cama, elementos de aseo, productos de higiene femenina, pañales, agua embotellada, insumos médicos y alimentos para mascotas.
- Alimentos no perecederos y enlatados
- Colchonetas, sábanas y cobijas
- Elementos de aseo y artículos de higiene
- Pañales para bebés y adultos; papel higiénico
- Insumos médicos y kits de hábitat
Impacto regional y pasos siguientes
La movilización es parte de una red de apoyos entre departamentos, en la que Nariño aporta tanto capital humano como capacidad operativa. Las autoridades departamentales indicaron que los recursos permanecerán a disposición de la Secretaría de Infraestructura del Valle del Cauca y de los coordinadores de la respuesta en las zonas más críticas mientras persista la necesidad.
La presencia de técnicos y maquinaria facilita, en el corto plazo, la recuperación de corredores viales y la remoción de escombros que impiden el acceso a comunidades aisladas. En el mediano plazo, las brigadas de emergencia nariñenses permanecerán atentas a las órdenes de las autoridades responsables de la operación para redeployarse según cambien las prioridades de búsqueda y atención.
En el contexto andino y fronterizo de Nariño, la acción representa también un gesto de solidaridad departamental que combina respuesta técnica con movilización de la sociedad civil para atender las consecuencias humanitarias de la catástrofe.