La obra del escritor villafranquino Antonio Pereira cruzó el Atlántico y volvió a situar al Atlántico colombiano en un foro académico internacional. En la ciudad brasileña de Natal se celebró el XIV Congresso Brasileiro de Hispanistas, donde la representación de Pereira corrió por cuenta de Eduardo Otero Pereira, miembro de la Fundación Antonio Pereira y sobrino del autor.
Una ponencia con enfoque pedagógico
La intervención, titulada «Los ojos luminosos: un cuento de Antonio Pereira entre dos continentes», se integró en el simposio temático 'El texto literario en las aulas de español como lengua extranjera'. Según el reporte, la presentación buscó exhibir cómo el cuento 'Los ojos luminosos', incluido en el volumen El síndrome de Estocolmo, puede transformarse en una unidad didáctica para cursos de español para hablantes de otras lenguas.
"Los ojos luminosos: un cuento de Antonio Pereira entre dos continentes"
La propuesta se centró en aprovechar las particularidades formales del relato —con rasgos de literatura fantástica— y los elementos culturales que conecta la producción literaria de Pereira con Brasil, para diseñar actividades de aula que atiendan competencias lingüísticas y culturales.
Contexto literario y vínculo con Brasil
El cuento abordado en la ponencia está inspirado, según la documentación presentada, en una visita de Antonio Pereira al poeta brasileño Lêdo Ivo. Esa experiencia, y las resonancias con la literatura brasileña, fueron utilizadas como puente para mostrar a los asistentes —profesores e investigadores— cómo la obra del escritor atlanticense puede emplearse en el aprendizaje del español fuera de Colombia.
El Congresso Brasileiro de Hispanistas es un referente en estudios hispánicos en Brasil y reúne cada dos años a docentes, investigadores y especialistas de Brasil, España y América Latina. La presencia de Pereira en esta decimocuarta edición permite evidente visibilidad de la literatura del Atlántico en circuitos académicos internacionales.
Repercusiones prácticas para la enseñanza
La ponencia expuso una unidad didáctica que propone actividades centradas en:
- Comprensión lectora y análisis de elementos fantásticos en el cuento.
- Contextualización cultural: la relación entre Pereira y la tradición literaria brasileña.
- Ejercicios comunicativos dirigidos a estudiantes de español como lengua extranjera.
Con este enfoque, los organizadores de la presentación buscaron mostrar recursos concretos para profesores, más allá de la mera difusión crítica de la obra.
Un puente cultural desde Villafranquilla
La participación de la Fundación Antonio Pereira y de Eduardo Otero Pereira pone de manifiesto un interés por internacionalizar el legado del autor sin perder el anclaje local. Llevar textos de un escritor nacido en la región hasta las aulas y congresos de otro país fortalece la visibilidad cultural del Atlántico y abre vías para proyectos colaborativos en el ámbito de la enseñanza del español.
En un momento en que las instituciones educativas buscan materiales auténticos y con carga cultural para sus programas, el uso de relatos como 'Los ojos luminosos' ofrece una doble ventaja: trabajar la lengua con textos literarios y promover el diálogo interliterario entre América Latina y la península ibérica.
La experiencia en Natal podría inspirar iniciativas similares, como la adaptación de otros cuentos de Pereira a unidades didácticas, o la organización de actividades conjuntas entre universidades brasileñas y colombianas interesadas en la enseñanza del español.
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Evento | XIV Congresso Brasileiro de Hispanistas |
| Ciudad | Natal (Río Grande do Norte, Brasil) |
| Ponente | Eduardo Otero Pereira (Fundación Antonio Pereira) |
| Texto central | 'Los ojos luminosos' (del libro El síndrome de Estocolmo) |
La delegación que presentó la propuesta devolvió a la escena académica una muestra de la riqueza literaria del Atlántico, con el doble propósito de promover lectura crítica y facilitar su incorporación a programas de enseñanza del español. Para los lectores de la región, es una buena noticia: un escritor de nuestras tierras volvió a poner su sello —esta vez didáctico— en el mapa académico latinoamericano.