Irán presentó a Estados Unidos un plan que propone un cese de hostilidades de siete días y la reapertura del estratégico estrecho de Ormuz, seguido por conversaciones integrales sobre el programa nuclear iraní, informó Abás Araqchí, ministro de Asuntos Exteriores de Irán, desde la Asamblea General de las Naciones Unidas.
Contenido básico de la propuesta
Según Araqchí, la iniciativa reproduce en esencia los compromisos de un memorando de entendimiento acordado en junio entre Teherán y Washington, que no prosperó tiempo después. La novedad, señaló, es la intención de avanzar a un ritmo más acelerado: la implementación del plan comenzaría tan pronto como Estados Unidos lo apruebe.
"Hemos presentado un plan a Estados Unidos a través de intermediarios, según el cual, si se cumplen ciertas condiciones, el estrecho de Ormuz se abriría al finalizar el séptimo día y se reanudarían las conversaciones".
El ministro agregó que, en su opinión, "sería mejor" alcanzar un acuerdo antes de las elecciones de mitad de mandato en Estados Unidos, previstas para el 3 de noviembre.
Condiciones y medidas mencionadas
La propuesta, tal como la describió Araqchí, establece varias condiciones para la vigencia del cese de hostilidades y la reapertura del estrecho. Entre ellas aparecen:
- El cese de todas las hostilidades, incluidas las vinculadas con operaciones en el Líbano.
- La liberación por parte de Estados Unidos de activos iraníes congelados, cuantificados por Irán en al menos $12.000 millones de dólares.
- La exención de sanciones sobre el petróleo iraní.
- El levantamiento del bloqueo naval contra Irán.
Un cronograma ajustado
Araqchí explicó que, si se cumplen las condiciones pactadas a través de intermediarios, el estrecho de Ormuz se abriría al término del séptimo día y las conversaciones posteriores se reanudarían. En el acuerdo anterior, reseñado por la prensa internacional, el plazo previsto para iniciar negociaciones era de 60 días; la propuesta actual busca acelerar ese proceso.
| Día | Acción prevista |
|---|---|
| 1–7 | Cese de hostilidades y cumplimiento de condiciones establecidas |
| 7 | Apertura del estrecho de Ormuz y reanudación de conversaciones |
Contexto internacional y reacciones simultáneas
La oferta iraní fue formalizada mientras los presidentes de Estados Unidos y de Irán pronunciaban mensajes en la Asamblea General: Donald Trump advirtió sobre la posibilidad de una respuesta severa si no se llegaba a un acuerdo, y Masud Pezeshkian afirmó que Irán no se dejaría intimidar. La propuesta, además, llega en un momento de alta tensión en la región y de especial sensibilidad en rutas energéticas que conectan el Golfo Pérsico con los mercados mundiales.
Implicaciones prácticas
El estrecho de Ormuz es una vía marítima crucial por donde transita una parte significativa del comercio petrolero mundial. Su bloqueo o restricciones en la navegación tienen efectos inmediatos sobre la logística marítima, los seguros de transporte y, en última instancia, los precios energéticos. La oferta iraní, si fuera aceptada, podría normalizar temporalmente el tránsito y reducir el riesgo de interrupciones en el suministro.
No obstante, la propuesta incluye exigencias sensibles para Washington —liberación de activos y exención de sanciones al petróleo iraní— que conectan con el núcleo de la disputa entre ambos países. Por su parte, el ritmo acelerado que plantea Teherán está diseñado para producir resultados en días, no en semanas, lo que añade presión temporal sobre las negociaciones diplomáticas.
Lo que sigue
Araqchí dijo que Irán está listo para comenzar la implementación del plan una vez que Estados Unidos otorgue su visto bueno. Hasta ahora no se ha informado públicamente de una respuesta oficial de Washington a esa oferta concreta. La comunidad internacional observó con atención las intervenciones en la Asamblea General, donde la diplomacia multilateral vuelve a colocarse como escenario para resolver desencuentros que tienen ramificaciones globales.
Para países importadores de petróleo y para las economías regionales, cualquier avance que reduzca riesgos en el estrecho de Ormuz será vigilado por su posible efecto en la estabilidad de los mercados energéticos y en el costo del transporte marítimo. También será clave observar si las condiciones financieras y sancionatorias propuestas por Irán son negociables en el corto plazo.