Los incendios forestales que azotan a Nariño en los últimos meses han dejado un saldo preocupante: 303 conflagraciones registradas en 30 días, siete personas heridas y más de 527 damnificados por daños en vivienda, informó la Oficina Regional para la Atención del Riesgo.
Alcance de la emergencia
Las llamas se han presentado en 49 de los 64 municipios del departamento, con afectación a cultivos, bosques naturales y pastizales. Entre el 15 de junio y el 19 de septiembre las autoridades estiman que se perdieron 3.784 hectáreas por estos incendios.
“Pese a la magnitud de las emergencias, no se han registrado víctimas mortales durante estos eventos”,
dijo Gabriel Ocaña, director de la Oficina Regional para la Atención del Riesgo, al explicar el comportamiento de las conflagraciones y las dificultades logísticas para su atención.
Daños en infraestructura y sectores productivos
Además de la pérdida de cobertura vegetal, las emergencias han afectado servicios y hogares: la Gobernación reportó daños en más de ocho acueductos locales y en un centro hospitalario. En cuanto a viviendas, se contabilizan 193 averiadas, 13 totalmente destruidas y 14 en alto riesgo. También se reportaron impactos en vías veredales.
Las repercusiones alcanzan a la actividad agrícola y ganadera, con cultivos y pastizales consumidos por el fuego, lo que podría prolongar efectos socioeconómicos en comunidades rurales que ya enfrentan limitaciones por sequía y aplicación del fenómeno de El Niño.
Zonas con incendios activos
El reporte oficial identifica puntos con fuegos aún activos. Entre ellos figuran:
- Mallama: vereda Santa Elena, sector La Oscurana — bomberos y comunidad intentan controlar el incendio; la Alcaldía gestiona apoyo aéreo.
- Ancuya: vereda El Ingenio — trabajan bomberos de municipios vecinos, comunidad y el Ejército Nacional; persisten focos en la montaña.
Las condiciones meteorológicas y la extensión de zonas de difícil acceso complican las labores de contención y la logística para llevar agua y equipos a los puntos críticos.
Respuesta institucional y limitaciones
Ocaña señaló la necesidad de recursos adicionales para atender la ola de incendios y advirtió sobre la insuficiencia de capacidades frente al fenómeno climático que favorece la ocurrencia de incendios. Las autoridades locales y organismos de socorro han desplegado brigadas, la maquinaria disponible y convocado la participación comunitaria para mitigar el avance de las llamas.
| Ítem | Datos reportados |
|---|---|
| Incendios en 30 días | 303 |
| Hectáreas afectadas | 3.784 |
| Personas heridas | 7 |
| Damnificados | 527+ |
| Municipios impactados | 49 de 64 |
La Gobernación mantiene un monitoreo permanente y reporta brigadas en terreno, sin embargo el llamado de las instituciones es a reforzar la asistencia técnica y el apoyo aéreo cuando las condiciones lo permitan.
Riesgos y recomendaciones para la comunidad
La combinación de sequía, vientos y material vegetal seco aumenta la probabilidad de nuevos focos. Para reducir riesgos, las autoridades recomiendan:
- No realizar quema de residuos o de vegetación sin autorización y supervisión.
- Informar de inmediato a los organismos de socorro ante la detección de humo o fuego.
- Colaborar con bomberos y brigadas locales, y respetar las zonas acordonadas por seguridad.
La temporada también exige planes de contingencia en comunidades rurales: reservas de agua, vías de evacuación claras y comunicación activa entre vecinos y autoridades.
Mientras las entidades consolidan recursos y estrategias, las comunidades del departamento permanecen en alerta. La emergencia ambiental y social subraya la necesidad de acciones coordinadas entre la administración departamental, alcaldías, organismos de socorro y la ciudadanía para minimizar pérdidas y recuperar las áreas afectadas.
Seguiremos informando sobre la evolución de los incendios activos y las medidas que adopten las autoridades para la mitigación y la atención de las poblaciones más afectadas.