Un incendio forestal de gran magnitud registrado el sábado 19 de septiembre en el sector de La Marmolera, en el cerro San Marcos (Villa de Leyva), consumió más de 290 hectáreas de vegetación nativa y se convirtió en una de las emergencias ambientales más complejas de Boyacá en 2026. El fuego avanzó impulsado por vientos fuertes y altas temperaturas, según los reportes oficiales.
Respuesta institucional y operaciones de emergencia
Frente a la emergencia, la Gobernación de Boyacá y el Ministerio de Ambiente activaron un plan de respuesta interinstitucional. La Alcaldía de Villa de Leyva decretó los estados de Calamidad Pública y Urgencia Manifiesta para agilizar recursos y logística. En las labores de control participan bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja, Policía y Ejército, con un despliegue que supera las 250 personas.
| Entidad | Acción |
|---|---|
| Gobernación de Boyacá | Coordinación interinstitucional |
| Alcaldía de Villa de Leyva | Declaración de emergencias y gestión local |
| Bomberos, Defensa Civil, Cruz Roja, Policía, Ejército | Operativos terrestres y atención |
| Fiscalía y Policía Nacional | Investigación por posible intervención humana |
Áreas afectadas y riesgos ambientales
El incendio impactó áreas de bosques secos, matorrales y poblaciones de frailejones en las laderas del cerro San Marcos. Las llamas y el humo pusieron en riesgo la cuenca hídrica que abastece territorios próximos y amenazaron la biodiversidad vinculada al Santuario de Fauna y Flora Iguaque, un ecosistema de importancia regional por su reserva de páramo y especies endémicas.
Las autoridades locales reportaron que, ante el avance del fuego y la presencia del humo, se evacuaron de forma preventiva a cuatro familias del sector rural y se realizaron retiradas parciales de huéspedes en establecimientos hoteleros periurbanos.
Investigación por posible origen humano
El Ministerio de Ambiente y la Gobernación indicaron que existen indicios sobre una posible intervención humana en el origen del incendio, ya sea por una quema no controlada o por una acción intencional. Por ello, la Fiscalía General de la Nación y la Policía Nacional abrieron las indagaciones para identificar a los presuntos responsables.
“De acuerdo con información preliminar de la UNGRD, el incendio habría sido provocado; las autoridades competentes adelantan las verificaciones correspondientes. La prioridad es proteger la vida, a las comunidades y nuestro patrimonio natural”, señaló el ministro Fabio Arjona en su cuenta de X.
Operaciones y desafíos técnicos
Las acciones de control se han concentrado en operaciones terrestres ante las condiciones meteorológicas (vientos de alta velocidad y temperaturas elevadas) que dificultan el uso de aeronaves en algunos momentos. Los equipos han trabajado en líneas de control, contrafuegos y control de puntos calientes para evitar el rebrote de las llamas.
- Fecha de inicio: 19 de septiembre de 2026 (alrededor del mediodía).
- Área afectada: más de 290 hectáreas en el cerro San Marcos.
- Acciones: evacuaciones preventivas, declaración de emergencias municipales e intervención de más de 250 personas de distintas entidades.
Impacto a mediano plazo y medidas necesarias
La pérdida de cobertura vegetal en ecosistemas secos y páramos puede tener efectos persistentes sobre la regulación hídrica, la recuperación de suelos y la supervivencia de especies adaptadas al ecosistema andino. La restauración ecológica de áreas afectadas por incendios requiere evaluación técnica, monitoreo y programas de recuperación que incluyan especies nativas, control de erosión y seguimiento de la calidad del agua en las cuencas impactadas.
Las autoridades anunciaron que, además de las labores de extinción, será necesario realizar evaluaciones de daño ambiental y planear acciones de restauración. La investigación en curso por la Fiscalía y la Policía buscará determinar responsabilidades y eventuales sanciones si se confirma la intervención humana.
La coordinación entre las entidades de socorro, los entes ambientales y la comunidad local será clave en las próximas semanas para contener riesgos de nuevos focos y promover la recuperación del paisaje afectado.