Transportadores advierten sobre la continuidad de la crisis financiera
La posibilidad de un nuevo paro del transporte público vuelve a posicionarse como una amenaza sobre la movilidad de Ibagué. Aunque hasta ahora no hay una convocatoria formal ni la decisión de suspender el servicio, las principales empresas han emitido una advertencia pública sobre la necesidad de medidas concretas por parte de la Administración Municipal para evitar la escalada del conflicto.
María José Ospina, gerente de Cotrautol, afirmó que el sector busca agotar las instancias de diálogo pero insistió en que las compañías continúan enfrentando dificultades para cubrir los costos operacionales. Según la dirigente, existe una diferencia sustancial entre el costo real de la operación y lo que pagan los usuarios por el pasaje.
“Tenemos un déficit”, dijo Ospina, al explicar que la tarifa técnica estaría cercana a los $5.000, mientras que el valor actual del pasaje es de $3.400.
Principales peticiones del sector y preocupaciones
Además del reclamo por la brecha entre la tarifa técnica y la tarifa vigente, los transportadores señalan como problema grave el crecimiento del transporte informal, entendido por las empresas como modalidades que captan usuarios sin cumplir las mismas obligaciones legales y operacionales que el transporte público formal.
- Revisión y atención a la diferencia entre tarifa técnica y tarifa comercial.
- Controles más efectivos contra el mototaxismo y otras formas de informalidad.
- Garantías para que las empresas formalmente constituidas no asuman de manera unilateral costos laborales, operacionales y legales.
Ospina aludió además a la escasa reacción institucional frente a la informalidad: según la respuesta a un derecho de petición citada por la gerente, en lo corrido de 2026 solo un vehículo habría sido inmovilizado por prestar servicio de transporte informal. Para las empresas esto evidencia la necesidad de fortalecer los controles operativos y administrativos.
Implicaciones para los usuarios y la ciudad
Si las diferencias no se atienden mediante interlocución efectiva entre las empresas y la Alcaldía, el riesgo de afectaciones en la prestación del servicio podría materializarse en jornadas de protesta o en una reducción del servicio que perjudicaría la movilidad de miles de habitantes. La incertidumbre sobre el futuro del Sistema Estratégico de Transporte es otro factor que, según los transportadores, agrava el panorama.
| Concepto | Valor citado |
|---|---|
| Tarifa técnica (sector estima) | $5.000 |
| Tarifa vigente | $3.400 |
Vías de diálogo y próximos pasos
Desde las empresas de transporte han declarado su voluntad de agotar el diálogo para evitar una protesta que afecte la ciudad; sin embargo, exigen respuestas concretas de la Alcaldía sobre medidas de apoyo y control de la informalidad. No hay, por ahora, una fecha anunciada para nuevas mesas de trabajo ni una convocatoria pública de protesta por parte de las organizaciones del sector.
El escenario coloca a la Administración Municipal en la tarea de balancear la sostenibilidad financiera del servicio con la protección del bolsillo de los usuarios. Cualquier decisión sobre subsidios, ajustes tarifarios o intervenciones de control tendrá impacto directo en la operación cotidiana, en la economía del sector y en la movilidad urbana.
Mientras tanto, los usuarios permanecen atentos a anuncios oficiales que aclararen si habrá medidas de contingencia, ajustes en la tarifa o planes especiales para contener la informalidad del transporte que hoy, según las empresas, contribuye al déficit que aqueja al sistema.