El Hospital Regional de Chiquinquirá anunció la suspensión de la atención para los afiliados de las EPS Coosalud y Proteger a partir del viernes 14 de agosto de 2026, debido a deudas que, según la gerencia, no han sido liquidadas desde hace varios meses. La medida afecta a más de 22.000 usuarios de esas entidades en la provincia de Occidente y se adopta como una acción administrativa frente a la acumulación de obligaciones impagas.
Motivo de la suspensión y alcance
La gerente del hospital, Juliana Cortázar, explicó que el centro presta servicios a un universo de aproximadamente 222.000 usuarios, pero que la mora de las dos EPS representa una carga financiera insostenible para la institución. La decisión responde, dijo la directiva, a la necesidad de garantizar el cumplimiento de obligaciones laborales y con proveedores si no se recibe el pago de la cartera pendiente.
“Para ellos todo el dinero se ha ido a Glosas y devoluciones y esa es una estrategia perversa porque no se sientan a conciliar para que no genere un monto de pago. Y al final ellos evalúan qué pagan y qué no”,
La gerencia planteó, además, que el mecanismo de glosas —observaciones y devoluciones sobre facturas— se ha convertido en una práctica que dilata y reduce los desembolsos hacia los prestadores, complicando la sostenibilidad operativa del hospital.
Otros prestadores y panorama en Boyacá
El Hospital Regional de Chiquinquirá informó que, además de Coosalud y Proteger, otras EPS que operan en Boyacá mantienen deudas con la institución, aunque con esas últimas se ha logrado un flujo más regular de pago corriente. Entre las mencionadas están Sanitas, Nueva EPS, Famisanar y FOMAG, según la gerencia.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Usuarios atendidos por el hospital | 222.000 |
| Afiliados que perderían servicio | 22.000 |
| EPS implicadas en la suspensión | Coosalud, Proteger |
Consecuencias para pacientes y servicios
La suspensión de la prestación implicaría que los afiliados de las EPS señaladas deban buscar rutas alternas para atención médica. La gerencia fundamenta la medida en la falta de liquidez para sostener la operación cotidiana del hospital, lo que puede traducirse en retrasos en citas, cirugías programadas o entrega de insumos si la situación persiste.
Desde una perspectiva de salud pública y de continuidad de la atención, las interrupciones en la red de prestadores suelen afectar con mayor intensidad a pacientes con enfermedades crónicas, quienes requieren controles periódicos, medicamentos y procedimientos programados. Por ello la gerencia del hospital ha planteado la urgencia de que las deudas sean saldadas o conciliadas para restablecer la normalidad.
Qué deben hacer los usuarios
- Verificar con su EPS la cobertura vigente y las alternativas de atención en otros prestadores o redes asociadas.
- Solicitar rutas de atención primaria o urgencias en caso de síntomas agudos o para no interrumpir tratamientos críticos.
- Conservar historias clínicas, órdenes médicas y recetas que faciliten la continuidad de los cuidados en otro centro.
La suspensión administrativa obliga a que las autoridades de salud departamentales y las propias EPS coordinen soluciones para minimizar el impacto sobre los usuarios. Cortázar expresó esperanza en que la próxima administración nacional revise los mecanismos de pago y conciliación entre EPS y prestadores para evitar episodios similares.
Marco regulatorio y propuestas
En el sector hospitalario, las glosas y devoluciones son procedimientos habituales para revisar facturación, pero la gerencia del hospital denunció un uso que, en su criterio, se transforma en una práctica que posterga pagos y vulnera la operatividad de los prestadores. La resolución del conflicto requiere, según la directiva, conversaciones formales y conciliación entre las partes para fijar montos adeudados y cronogramas de pago.
Mientras tanto, los usuarios y la comunidad de la provincia de Occidente deberán estar atentos a comunicados oficiales del hospital y de las EPS afectadas para conocer cómo proceder en los próximos días y garantizar la continuidad de la atención en situaciones de urgencia y de tratamientos programados.