La falta de un censo de personas afectadas por el terremoto del pasado lunes en el departamento del Chocó constituye, según la Defensoría del Pueblo, un obstáculo crítico para garantizar la atención inmediata y la reconstrucción. La advertencia fue formulada en Quibdó por la defensora del Pueblo, Iris Marín, durante un recorrido por los sectores más golpeados de la capital chocoana.
Marín subrayó que, aunque las labores de búsqueda y rescate han sido concluidas por las autoridades locales, la emergencia ha entrado en una fase en la que resulta imprescindible conocer con precisión cuántas familias requieren asistencia, refugio y rehabilitación de viviendas.
“Es urgente tomar los censos porque no hay realmente una estimación de cuántas son las personas afectadas, cuántas personas no tienen en este momento dónde dormir”.
Brecha entre cifras regionales y nacionales
La defensora señaló además una disparidad entre los datos reportados desde el Gobierno nacional y las cifras locales, una diferencia que, aseguró, solo podrá resolverse con un registro sistemático de damnificados. Hasta la fecha, las autoridades han confirmado 9 personas muertas en Quibdó y 13 fallecidos en todo el departamento.
A nivel nacional, el presidente Abelardo de la Espriella reportó 265 fallecidos, 3.494 heridos y 496 desaparecidos, y declaró la emergencia económica para atender la crisis provocada por el sismo, cuyo epicentro fue localizado en inmediaciones de San José del Palmar, en Chocó, según el Servicio Geológico Colombiano.
Servicios de salud en tensión
Una de las preocupaciones prioritarias es la capacidad del sistema sanitario para responder a las necesidades. En Quibdó, el Hospital San Francisco de Asís, centro asistencial principal de la ciudad, presenta una sobreocupación de 160%. Aunque dispone de una planta eléctrica, la Defensoría señaló la necesidad de garantizar conectividad estable para su funcionamiento y la atención eficaz de pacientes.
Impacto directo en la población
La ausencia de un censo no solo retrasa el envío y distribución de ayuda humanitaria, sino que complica la identificación de necesidades específicas: número de personas sin vivienda, familias que requieren alimentos, medicamentos y atención psicológica, y grupos vulnerables como niños, adultos mayores y personas con discapacidad.
- Sin registro, la priorización de recursos se vuelve arbitraria.
- La planificación de albergues temporales y reparaciones de vivienda carece de datos confiables.
- La rendición de cuentas y la transparencia en la entrega de ayuda se debilitan frente a la ciudadanía.
Datos básicos confirmados
| Ámbito | Fallecidos | Heridos | Desaparecidos |
|---|---|---|---|
| Quibdó | 9 | — | — |
| Departamento de Chocó | 13 | — | — |
| Nacional | 265 | 3.494 | 496 |
La tabla recoge las cifras confirmadas por autoridades y por la Presidencia; la Defensoría insiste en que la información regional requiere verificación y ajustarse mediante censos locales.
Qué se necesita ahora
La Defensoría y los entes locales coinciden en la urgencia de implementar un censo operativo que permita:
- Determinar el número exacto de damnificados por barrio y comuna.
- Registrar necesidades prioritarias por hogar (refugio, alimentación, salud, agua potable).
- Coordinar la llegada y distribución de ayudas con organismos nacionales y agencias humanitarias.
Sin ese instrumento, advierten, la respuesta corre el riesgo de ser ineficaz y de dejar fuera a poblaciones alejadas o con menor visibilidad, un problema persistente en un departamento históricamente desatendido.
Las próximas horas serán clave para que la Alcaldía de Quibdó, la Gobernación de Chocó y las entidades nacionales acuerden la metodología del censo y los recursos necesarios para ejecutarlo con rapidez y transparencia. Mientras tanto, miles de familias permanecen en la incertidumbre sobre su acceso a refugio y servicios básicos.
La alerta de la Defensoría pone en evidencia que, además de la respuesta inmediata a la emergencia, será necesario establecer mecanismos de información precisos y confiables que permitan planear la recuperación y la reconstrucción con criterios técnicos y orientados a la equidad.