El próximo 3 de septiembre de 2026 a las 19:00 el Teatro Nacional Sucre abrirá sus puertas para acoger "La Era Dorada", un concierto de gran formato que promete reunir los éxitos más recordados de las décadas de los 70, 80 y 90. La producción combina arreglos orquestales exclusivos con una nómina de artistas invitados y tiene un propósito solidario: la totalidad de los ingresos por taquilla y auspicios se destinará a la Fundación Jonathan.
Un espectáculo de grandes dimensiones con propósito social
La presentación contará con la participación especial del cantante mexicano Erick Ventura, el artista ecuatoriano Gerardo Morán y el Grupo La Era Dorada, conformado especialmente para esta producción bajo la dirección del maestro Fredy Moreno. Además, están anunciadas presentaciones de Aura Patricia, la Banda Sinfónica de Pichincha y el Mariachi Sol de Plata, según la programación difundida por los organizadores.
Destino de los recursos y enfoque de la Fundación Jonathan
Lo que diferencia este concierto de otros montajes de recuerdo es su vocación benéfica: todos los recursos recaudados por entrada y auspicios irán a fortalecer los programas sociales de la Fundación Jonathan. La organización, con 25 años de trabajo, se dedica a atender a niños con discapacidad, personas con enfermedades catastróficas, adultos mayores con movilidad reducida y personas en situación de calle, ofreciendo acceso a atención médica, terapias, alimentación, medicamentos y acompañamiento integral.
Origen de la fundación
La Fundación Jonathan nació de una tragedia familiar. Tras la pérdida de su hijo Jonathan —secuestrado y asesinado cuando tenía ocho años—, Catalina Avilés convirtió el dolor en un proyecto social que, a lo largo de un cuarto de siglo, ha desarrollado programas para devolver dignidad y apoyo a quienes más lo necesitan. El concierto busca aportar recursos para mantener y ampliar esas intervenciones.
Qué ofrece la noche musical
Los organizadores anuncian arreglos exclusivos para gran orquesta a cargo del maestro Fredy Moreno, que reinterpretará los himnos de las décadas mencionadas en formato sinfónico. Esta propuesta apunta a combinar la nostalgia con una producción artística de alto nivel, con la intención de atraer a públicos de distintas generaciones.
- Fecha: 3 de septiembre de 2026
- Hora: 19:00
- Lugar: Teatro Nacional Sucre
- Beneficiario: Fundación Jonathan (programas sociales y atención integral)
- Artistas principales: Erick Ventura, Gerardo Morán, Grupo La Era Dorada
| Elemento | Detalle |
|---|---|
| Dirección musical | Maestro Fredy Moreno (arreglos para gran orquesta) |
| Formación invitada | Banda Sinfónica de Pichincha y Mariachi Sol de Plata |
| Propósito | Recaudo total destinado a la Fundación Jonathan |
Impacto esperado y cómo participar
Además del componente artístico, el evento se presenta como una oportunidad para que el público contribuya a la continuidad de servicios esenciales para poblaciones vulnerables. Cada entrada y cada patrocinio se traducirán en recursos para terapias, medicinas y atención integral a quienes atiende la fundación.
Quienes deseen asistir deberán consultar disponibilidad de boletos y puntos de venta habilitados por los organizadores. Al tratarse de un concierto de carácter benéfico y con elenco destacado, se espera alta demanda; la recomendación de la organización es adquirir los tiquetes con antelación para asegurar asistencia.
Contexto artístico y social
La puesta en escena de éxitos de las décadas de 1970 a 1990 en formato sinfónico no es una novedad en la escena cultural, pero cuando se combina con un objetivo solidario su alcance se amplifica: moviliza audiencias nostálgicas y atrae atención hacia causas sociales. En este caso, la afinidad entre la memoria musical y la acción filantrópica busca generar un doble efecto: disfrute cultural y aporte tangible a programas sociales con más de dos décadas de trayectoria.
La propuesta se dirige tanto a quienes vivieron y recuerdan de primera mano los himnos de esas décadas como a públicos más jóvenes interesados en reinterpretaciones orquestales de repertorios populares. Al final, la intención declarada por los organizadores es clara: que la noche no solo sea un concierto sino una vía para transformar vidas a través de la solidaridad.