Tras más de cuatro décadas de inquietud vecinal por desbordamientos, la canalización del arroyo Santander en el corregimiento de Campeche registra un avance cercano a la culminación. La administración municipal de Baranoa informó que las obras alcanzan un 95% de ejecución, paso que autoridades locales consideran clave para la reducción del riesgo de inundaciones en la zona.
Un proyecto con fondo y objetivo claro
Según la Alcaldía, la intervención fue financiada con recursos asignados por la Gobernación del Atlántico por un valor de $3.354 millones. El mandatario municipal, Edison Palma, recorrió las obras y aseguró a los habitantes que los trabajos avanzan hacia su finalización.
El propósito principal del proyecto es controlar las inundaciones durante la temporada de lluvias y garantizar la seguridad territorial de las familias del corregimiento. La obra busca terminar con la incertidumbre nocturna que, según la administración, acompaña a buena parte de los residentes desde hace más de 40 años.
“Es una obra que permitirá una solución definitiva para los habitantes que durante la época de lluvia vivían en constante preocupación por el desbordamiento de las aguas”, dijo el alcalde Edison Palma, y agradeció el apoyo del gobernador Eduardo Verano y del secretario General, Pedro Lemus.
Alcance técnico y pendientes
Los trabajos comprenden 415 metros lineales de canalización en concreto rígido. La intervención se ubica entre las calles 6 y 7 y las carreras 14 y 15, donde ya se habría terminado el canal principal. En la fase final, las labores se concentran en la instalación de elementos complementarios para el funcionamiento del sistema hidráulico.
- Construcción del canal principal en concreto rígido: completada.
- Instalación de cárcamos: en ejecución (pendiente).
- Colocación de rejillas y adecuación de tapas de inspección: en ejecución (pendiente).
La Alcaldía destacó el papel de la Gobernación del Atlántico en la financiación y la coordinación del proyecto. El gobernador Eduardo Verano y el secretario General Pedro Lemus fueron mencionados explícitamente por la administración municipal como apoyos clave para que la obra se materializara.
Impacto local y expectativas
Para los residentes del corregimiento de Campeche, la transformación del arroyo representa no solo una mejora en infraestructura, sino un cambio en la percepción de riesgo frente a las lluvias. La canalización en concreto rígido reduce la probabilidad de socavación y desbordamiento en tramos urbanos, lo que a su vez disminuye el peligro sobre viviendas y vías.
No obstante, la obra completa aún depende de los trabajos complementarios. La instalación efectiva de cárcamos y rejillas es determinante para que el sistema drene correctamente y no genere obstrucciones en episodios de lluvia intensa. La administración indicó que, con la culminación de estos elementos, se avanzará en la seguridad territorial que buscan para la comunidad.
| Concepto | Detalle |
|---|---|
| Avance reportado | 95% |
| Longitud de la canalización | 415 metros |
| Valor del proyecto | $3.354 millones |
| Ubicación | Corregimiento de Campeche, entre calles 6–7 y carreras 14–15 |
| Responsables | Alcaldía de Baranoa; financiación: Gobernación del Atlántico |
Las autoridades locales esperan que, una vez concluidos los trabajos pendientes, la comunidad gane en tranquilidad y resiliencia ante fenómenos de precipitación. Para los líderes municipales, la obra constituye un avance en la gestión del riesgo y en la calidad de vida de quienes habitan el corregimiento.
En la cotidianeidad de Baranoa, obras como esta suelen tener un efecto práctico inmediato: menos interrupciones viales, menor necesidad de limpieza por arrastre de sedimentos y una percepción de mayor seguridad en las noches de lluvia. Quedan por verificar, en la fase posterior a la entrega, el comportamiento hidráulico real del arroyo durante eventos extremos y el mantenimiento futuro de las obras para evitar taponamientos y deterioro prematuro.
Mientras tanto, los residentes de Campeche observan con esperanza el avance del 95% y aguardan la terminación de los elementos finales que permitan declarar la obra como plenamente operativa.