Florexportación en aprietos por la cotización de la divisa
Pequeños y medianos productores de flores en Boyacá están reportando dificultades para mantener sus cultivos y las exportaciones debido al bajo precio del dólar. En Oicatá, uno de los municipios con actividad florícola, administradores y cultivadores señalan que la caída de la divisa ha erosionado la rentabilidad y obligado ajustes en la operación.
Uno de los afectados, Miguel Castro, administrador de un campo de rosas en Oicatá, explicó que la baja del dólar ha reducido los ingresos por venta al exterior y los ha llevado a diversificar ventas en el mercado interno. Castro relató que, por la caída de la divisa, han tenido que disminuir la nómina y enviar parte de la producción no comercializada al compostaje.
“El precio del dólar tan bajito nos ha golpeado mucho y estamos esperando que se recupere para poder obtener algún tipo de ganancia en lo que se viene del año y en sobre todo para San Valentín... La primera temporada de este año fue dura porque ya el precio estaba por debajo de los $4.000 y para el Día de las Madres ya estuvo un poquito más bajo y esta es una temporada muerta para la exportación de rosas”.
Impactos locales: empleo, cultivos y mercado
Según los productores consultados, el efecto inmediato ha sido la reducción del personal en los predios. En el cultivo administrado por Castro —que inició hace dos años— la plantilla pasó de cinco a tres trabajadores. Afirma que muchos pequeños productores han tomado medidas similares: cierre de empresas, reducción de áreas sembradas y recorte de costos.
La situación tiene implicaciones en varios frentes:
- Empleo rural: menos jornadas y menos contratos, con impacto directo en familias que dependen de la floricultura.
- Producción: disminución de áreas sembradas y destinación de flores no vendidas a compostaje.
- Comercialización: búsqueda de canales en el mercado nacional ante la caída de la demanda y de los ingresos por exportación.
Municipios afectados en Boyacá
En Boyacá, los principales municipios productores y con actividad exportadora que se mencionan en la situación actual son Toca y Cerinza. También hay cultivos relevantes en Duitama, Siachoque, Cómbita, Rondón, Firavitoba, Chivatá, Sotaquirá, Saboyá, Villa de Leyva y Tibasosa.
| Municipio | Actividad |
|---|---|
| Toca | Productor y exportador |
| Cerinza | Productor y exportador |
| Duitama, Siachoque, Cómbita, Rondón | Cultivos importantes |
| Firavitoba, Chivatá, Sotaquirá, Saboyá, Villa de Leyva, Tibasosa | Cultivos comerciales |
Temporadas claves y perspectivas
Los productores señalan que las temporadas de mayor demanda internacional como San Valentín y Día de la Madre son decisivas para el balance anual. El administrador consultado indicó que la primera temporada del año ya fue complicada con el dólar por debajo de $4.000 y que la segunda temporada tampoco mostró recuperación. Con el actual comportamiento de la divisa prevén dificultades para sostener la actividad si la cotización no mejora.
Frente a esa situación, varios productores han optado por intensificar la búsqueda de compradores nacionales, reducir escandallos productivos y aplicar medidas de ahorro en insumos y mano de obra. Aun así, advierten que esas alternativas no compensan completamente la pérdida de ingresos por exportaciones cuando la divisa está débil.
Qué pueden hacer los productores
Para sortear la coyuntura algunos de los mecanismos que ya están explorando los cultivadores son:
- Venta en canales mayoristas y minoristas del mercado interno.
- Alianzas con comercializadores locales para empaques y distribución.
- Reducción temporal de áreas productivas para bajar costos.
Los productores advierten que estas acciones son paliativos y que una recuperación sostenida de la actividad depende en gran medida de la recuperación del precio del dólar y de condiciones favorables en los mercados internacionales.
El panorama actual subraya la vulnerabilidad de los pequeños floricultores a las fluctuaciones cambiarias y la necesidad de estrategias de mercado y apoyo técnico y financiero que permitan mayor resiliencia en un sector que genera empleo rural en varias localidades de Boyacá.