La Secretaría de Educación del Tolima anunció que 168 sedes educativas no podrán reanudar las clases presenciales por presentar condiciones de riesgo o colapso parcial después del sismo del 10 de agosto. La medida afecta tanto a estudiantes de primaria como de básica secundaria y media, y obliga a los municipios a reorganizar la oferta y la logística escolar en el corto plazo, informó el secretario Andrés Bedoya.
Medidas inmediatas para garantizar la continuidad educativa
Frente a la emergencia, la gobernación y las secretarías municipales han diseñado una estrategia que incluye la reubicación de estudiantes en sedes principales o en instituciones cercanas, así como ajustes en las rutas del transporte escolar para facilitar la asistencia presencial de quienes puedan acceder a espacios alternos.
- Reubicación: prioridad a sedes principales y a instituciones cercanas para mantener la presencialidad.
- Ajustes de transporte: alcaldías deben reorganizar rutas del transporte escolar para garantizar la movilidad de los estudiantes reubicados.
- Arrendamiento temporal: en los casos en que no sea posible la reubicación, se evalúa arrendar espacios alternos para preservar la atención educativa presencial.
- Modelos pedagógicos flexibles: guías académicas para primaria y básica secundaria; esquemas híbridos para algunos grados de media según conectividad.
El secretario Bedoya advirtió que los alcaldes tendrán un papel activo en la reorganización del transporte escolar y en la gestión de espacios alternos.
“Vamos a reubicarlos en las sedes principales”,explicó el funcionario, subrayando que las acciones buscan evitar la interrupción prolongada de las clases.
Qué implica la calificación de riesgo o colapso parcial
Que una sede esté catalogada con condiciones de riesgo o colapso parcial significa que las autoridades consideran inseguro el uso de sus instalaciones hasta que se hagan las intervenciones necesarias. Esa evaluación técnicamente requiere inspecciones estructurales y, en algunos casos, la realización de obras de emergencia o la demolición parcial de elementos afectados.
En tanto se ejecuten las intervenciones, la gobernación propone mantener la prestación del servicio educativo mediante las alternativas anunciadas, que combinan atención presencial en lugares alternos y estrategias pedagógicas a distancia o semipresenciales según la disponibilidad de conectividad en zonas rurales.
Impacto para docentes, familias y transporte
La medida implica un ajuste operativo importante: directivos docentes deberán coordinar cupos y horarios; las familias pueden enfrentar cambios en la ruta y horario de transporte escolar; y las alcaldías tendrán que afrontar la logística y, en algunos casos, el arrendamiento de inmuebles. La Secretaría de Educación enfatizó que se busca minimizar la afectación al calendario escolar y mantener el acompañamiento a estudiantes en situación de vulnerabilidad.
Modalidades pedagógicas según niveles
Las directrices departamentales plantean lo siguiente:
| Nivel | Medida pedagógica |
|---|---|
| Primaria | Trabajo con guías académicas (presencial/aseguramiento en sedes alternas) |
| Básica secundaria | Guías académicas y reubicación en sedes principales |
| Media | Esquemas híbridos (virtual y presencial) según conectividad disponible |
La Secretaría indicó que la aplicación práctica de estos modelos dependerá de la capacidad de las sedes receptoras y de la conectividad en cada zona, por lo que habrá decisiones diferenciadas por municipio.
Qué pueden esperar padres y cuidadores
Las familias deberán estar atentas a las comunicaciones oficiales de las secretarías municipales y de las directivas escolares sobre reubicaciones, cambios de rutas y horarios del transporte. En los casos en que no sea viable la presencialidad inmediata, se implementarán guías de trabajo y acompañamiento pedagógico para no romper la continuidad formativa.
Las autoridades departamentales anunciaron que están evaluando todas las opciones para evitar que el sismo derive en ausentismo prolongado o pérdida de aprendizaje, y que las decisiones serán tomadas en coordinación con los municipios afectos.
Por ahora, la cifra de 168 sedes resume la dimensión del impacto en la infraestructura educativa del Tolima, y marca una agenda urgente para la recuperación —no solo física— de la normalidad escolar.