La Media Maratón de Buenos Aires volvió a colocar a la ciudad en el centro del atletismo mundial: el etíope Yomif Kejelcha Atomsa se impuso este domingo en los 21 kilómetros y registró un nuevo récord mundial para la distancia al cruzar la meta en 56 minutos y 50 segundos. La carrera, que reunió a más de 31.500 participantes, largó desde la zona de Avenida Figueroa Alcorta y Dorrego y se desarrolló con un importante despliegue logístico que afectó el tránsito en buena parte del recorrido.
Una marca histórica en Palermo
Kejelcha, que lideró el lote de élite, terminó la prueba con un tiempo que sobrepasó la anterior referencia del circuito y dejó a la ciudad con una postal deportiva de alto nivel. Lo siguió en el podio su compatriota Tadese Worku Gebresilase, con 59:18, mientras que el tercer puesto correspondió a Berket Nega Batebo, quien completó la prueba en 1:00:17.
| Posición | Atleta | Tiempo |
|---|---|---|
| 1° | Yomif Kejelcha (Etiopía) | 56:50 |
| 2° | Tadese Worku (Etiopía) | 59:18 |
| 3° | Berket Nega (Etiopía) | 1:00:17 |
También hubo récords en la rama femenina y participación local
La prueba femenina internacional quedó en manos de Fotyen Tesfay Haylu, que terminó en 1:03:56 y estableció el mejor registro del circuito en la categoría. La segunda y tercera posición las ocuparon las turcas Nevin Can (1:05:06) y Selin Can (1:05:09).
En cuanto a la clasificación nacional, el título masculino fue para Ignacio Erario, con 1:00:57. Lo siguieron Manuel Corsico (1:03:50) y Lautaro Iraola (1:04:07). En la rama femenina argentina, se destacó Sofía Luna, que cruzó la meta en 1:11:21, seguida por Dahyana Juárez (1:11:28) y Chiara Mainetti (1:12:38).
- Participación: 31.500 inscriptos, según el registro de la organización.
- Lugar de largada: Avenida Figueroa Alcorta y Dorrego, en Palermo.
- Condiciones: jornada de sol que acompañó la competencia.
Impacto urbano y logística
La masiva convocatoria, además del espectáculo deportivo, dejó efectos concretos en la ciudad: cortes de tránsito y desvíos en avenidas centrales durante buena parte de la mañana. Comerciantes y vecinos de la zona observaron el paso de corrales y pelotones, con calles ocupadas por corredores desde la madrugada. El operativo incluyó controles sanitarios, puestos de hidratación y logística para el retiro de kits y el acceso a la largada.
En barrios aledaños, la convivencia entre el evento y la vida cotidiana fue visible: mientras la calle se llenaba de zapatillas y remeras, algunos comercios ajustaron horarios y colectivos modificaron sus recorridos. Para muchos vecinos la presencia constante de público implicó tanto beneficios —mayor movimiento— como molestias por los cortes.
La carrera porteña entre las más convocantes
La Media Maratón de Buenos Aires consolidó su lugar entre las pruebas más masivas del mundo en su distancia, según el volumen de inscriptos de esta edición. El circuito renovado y la atracción de corredores de élite internacional contribuyeron a la visibilidad del evento y al posicionamiento de la ciudad en el calendario atlético.
Para quienes participan habitualmente de los 21K, la carrera representa una mezcla de competencia profesional y fiesta popular: corrales repletos desde temprano, familias en las veredas y turistas que se suman a la postal. Este año, además, la presencia de plusmarquistas internacionales convirtió la edición en una jornada de referencia para el atletismo sudamericano.
En la ciudad, la foto fue la de avenidas tomadas por zapatillas y un circuito que volvió a atraer la atención deportiva global. El desafío para los organizadores será preservar esa convocatoria sin descuidar la logística urbana, algo que los vecinos y los corredores observan con atención de cara a futuras ediciones.