Un importante robo de cables de cobre registrado en la madrugada de este martes afectó la actividad petrolera en Comodoro Rivadavia y dejó fuera de servicio a tres pozos de extracción en el Yacimiento CDR. La intrusión se produjo en la Sub-Estación BV-395, donde los delincuentes cortaron cinco postes y sustrajeron alrededor de 600 metros de tendido eléctrico, según el informe preliminar de la empresa energética.
Detección y primeros relevamientos
La Sala de Control advirtió la interrupción del suministro a las 00:08, aunque los investigadores estiman que el ataque pudo haberse producido durante la tarde o la noche anterior. A las 00:15 la Coordinación de Energía confirmó el incidente y se notificó al personal de Protección Patrimonial. Una patrulla de la firma PECOM llegó al lugar a la 01:10 para comenzar la inspección.
Durante el relevamiento, alrededor de la 01:52, se constató la presencia de cinco postes cortados y el faltante de cableado de cobre. Además, los investigadores hallaron una funda de serrucho en el sitio, elemento que podría aportar datos sobre la forma en que se perpetró el robo y eventualmente sobre los autores.
Alcance de los daños y pérdida de producción
La interrupción del suministro obligó a paralizar equipos de producción y, como consecuencia directa, tres pozos quedaron fuera de servicio. El corte generó una estimación preliminar de pérdida de producción de 15 metros cúbicos diarios de crudo. También se señalan los costos asociados a la reposición del tendido eléctrico y la reparación de la infraestructura dañada.
Ataque múltiple en el yacimiento
En paralelo, se registraron daños en la zona conocida como Campamento Central, donde se detectaron otros cinco postes derribados y la interrupción de cuatro vanos de cableado de cobre. En ese sector también apareció otra funda de serrucho, lo que sugiere un mismo modus operandi.
- Ubicación: Sub-Estación BV-395, Yacimiento CDR, Comodoro Rivadavia.
- Material robado: aproximadamente 600 metros de cable de cobre.
- Infraestructura afectada: 10 postes derribados en total (5 en BV-395 y 5 en Campamento Central) y 4 vanos cortados.
- Impacto en producción: pérdida estimada de 15 m3 diarios de crudo y paralización de tres pozos.
Reacción y medidas
La compañía energética activó los protocolos internos y la sección de Protección Patrimonial, y la Policía provincial inició la investigación para determinar responsabilidades. El hallazgo de fundas de serrucho en dos sectores del yacimiento será incorporado a las pericias como elemento de prueba.
| Ítem | Detalle |
|---|---|
| Metros de cable sustraído | 600 metros |
| Postes cortados | 10 (5 en BV-395; 5 en Campamento Central) |
| Pozos fuera de servicio | 3 |
| Pérdida estimada | 15 m3 diarios de crudo |
Contexto y preocupación del sector
El robo de cobre no es un delito aislado y tiene un fuerte impacto en la continuidad operativa de instalaciones energéticas y petroleras. Además del valor del material sustraído, la destrucción de postes y cableado obliga a detener equipos y a ejecutar reparaciones urgentes que incrementan costos y pueden interrumpir el abastecimiento de energía local.
En una ciudad cuya economía está estrechamente ligada a la actividad hidrocarburífera, estas prácticas criminales generan alarma entre operarios, sindicatos y vecinos, por el riesgo operativo y por la posibilidad de incidentes mayores cuando se manipula infraestructura eléctrica crítica.
Qué se investiga
La pesquisa oficial se concentra en establecer el momento preciso del robo, el recorrido de salida del material sustraído y la posible vinculación entre los hechos en BV-395 y Campamento Central. Las fundas de serrucho halladas podrían aportar trazabilidad sobre las herramientas utilizadas y, eventualmente, sobre sus usuarios.
La investigación continuará en las próximas horas con peritajes técnicos sobre la infraestructura dañada y con la búsqueda de cámaras, testigos y cualquier registro que permita identificar a los responsables. Las autoridades esperan que el recupero del servicio y la reparación de la línea se concreten en el menor tiempo posible para restituir la normalidad operacional en el yacimiento.