Arranque de estación y mantenimiento previo
El Gobierno de Río Negro puso en marcha una nueva temporada de riego en el Alto Valle con la apertura de las compuertas del Dique Ballester, obra hidráulica de referencia para los cultivos y frutales de la región. El acto oficial, reportado el 19 de agosto de 2026, marcó el fin de las tareas de mantenimiento realizadas durante el invierno y el inicio de la distribución de agua para los canales que abastecen a los productores rionegrinos.
Según informó el superintendente del Departamento Provincial de Aguas (DPA), Néstor Pérez, las intervenciones se ejecutaron entre mayo y agosto con el objetivo de optimizar el funcionamiento del sistema central de riego que nace en el dique y se extiende por canales principales y secundarios del Alto Valle.
“Este acto es una culminación y un inicio. La culminación de los trabajos que se desarrollaron entre mayo y agosto… Y también es el inicio de una nueva temporada, que esperamos sea exitosa para todos los productores”, dijo Néstor Pérez.
Inversión y obras
En el período previo a la apertura, la Provincia informó trabajos por un monto superior a $4.000 millones destinados a tareas de mantenimiento y puesta a punto de la infraestructura hídrica. Las obras se concentraron en la limpieza, reparación y refuerzo de canales principales y secundarios para reducir pérdidas y mejorar la eficiencia en la distribución del recurso.
| Concepto | Período | Monto informado |
|---|---|---|
| Trabajos de mantenimiento en canales | Mayo–Agosto 2026 | $4.000 millones |
Relevancia para los productores
La reactivación del sistema de riego es clave para el calendario productivo del Alto Valle, región que concentra actividades frutihortícolas y otras explotaciones agropecuarias que dependen del agua de riego para la temporada de crecimiento y cosecha. La mejora en la eficiencia de canales contribuye a optimizar el uso del recurso y a minimizar riesgos asociados a pérdidas por filtraciones o desperfectos en la infraestructura.
Además del impacto directo sobre la productividad, la normalización del servicio es relevante para la planificación comercial y logística de los productores, que proyectan siembras, riegos y cosechas en función de la disponibilidad hídrica.
Vínculos locales y memoria histórica
La apertura también tuvo un componente humano: el personal que trabaja en el dique y en la operación de los canales destacó la continuidad de generaciones vinculadas al lugar. El operario y guardadique Néstor González relató que su familia trabajó históricamente en la obra, poniendo énfasis en la dimensión social y cultural del Dique Ballester para la región.
“Me siento afortunado de trabajar acá”, contó González, recordando que su abuelo fue guardadique y que su abuela laboró como cocinera junto al ingeniero Ballester.
Impactos esperados y factores condicionantes
El DPA señaló que, tras las tareas de mantenimiento, el sistema se encuentra en condiciones más eficientes, pero subrayó que el éxito de la temporada dependerá también de las condiciones climáticas y de otros factores que afectan la producción.
- Eficiencia operativa: menor pérdida de agua y mejor control de caudales.
- Planificación productiva: los productores pueden programar riegos y siembras con mayor previsibilidad.
- Riesgos externos: la disponibilidad final depende del régimen de precipitaciones y del manejo de cuencas.
Qué se espera para la temporada
Desde el DPA se expresó optimismo pero también prudencia: la apertura de compuertas marca el inicio formal de la temporada, y las autoridades esperan que las condiciones climatológicas acompañen para consolidar una campaña favorable. Para los equipos técnicos, la prioridad es mantener la operatividad de los canales y atender eventuales contingencias que puedan surgir durante la circulación del agua.
La puesta en funcionamiento del Dique Ballester vuelve a poner en primer plano la centralidad del agua como factor productivo en el Alto Valle de Río Negro. La inversión y las tareas de mantenimiento realizadas buscan, según la Provincia, sostener la infraestructura estratégica que permite la actividad agrícola regional.