La Armada Argentina llevó a cabo una operación logística en distintos puntos estratégicos de Tierra del Fuego que incluyó el recambio de personal, el abastecimiento de insumos y ejercicios de adiestramiento en aguas del extremo sur. La misión fue realizada por el patrullero oceánico ARA “Contraalmirante Cordero”, dependiente operativamente del Comando del Área Naval Austral.
Objetivos operativos y principales escalas
El buque tuvo como primer destino la Isla de los Estados, donde amarró en el Puesto “Comandante Luis Piedrabuena”, en Puerto Parry, y allí se concretó el relevo de la dotación junto al desembarco de víveres, combustible y otros elementos necesarios para sostener la operatividad del lugar. Posteriormente, la embarcación se dirigió a bahía Buen Suceso, en la Península Mitre, donde se repitieron las maniobras de reemplazo de personal y entrega de pertrechos para la posición que controla el tránsito marítimo en el extremo sudeste de la provincia.
| Tramo | Actividad |
|---|---|
| Isla de los Estados (Puerto Parry) | Relevo de dotación y desembarco de suministros |
| Península Mitre (Bahía Buen Suceso) | Reemplazo de personal y entrega de pertrechos |
| Ushuaia (Muelle Militar) | Regreso, amarre y funciones como buque estación y guardia SAR |
Apoyo anfibio y entrenamiento en condiciones australes
Las maniobras incluyeron el empleo de embarcaciones menores y la participación de efectivos del Batallón de Infantería de Marina N°4, quienes colaboraron en los desembarcos de víveres, combustible y equipamiento en zonas de difícil acceso. Durante la navegación, la tripulación aprovechó para realizar ejercicios de adiestramiento en aguas restringidas y prácticas con lanchas menores, con el objetivo de fortalecer las capacidades para operar en escenarios complejos del extremo sur argentino.
Al completar las tareas, el patrullero regresó a Ushuaia y amarró en el Muelle Militar “Comodoro de Marina Augusto Lasserre”. Además de las operaciones logísticas, el ARA “Contraalmirante Cordero”, al mando del Capitán de Fragata Carlos Alberto Pereyra Russo, cumplió funciones como buque estación y guardia de búsqueda y rescate (SAR).
Implicancias para la vigilancia marítima y la comunidad
Las rotaciones de dotación y el sostenimiento de puestos de control en puntos tan remotos son prácticas periódicas de la Armada destinadas a mantener la presencia estatal en la plataforma marítima y en rutas de navegación que conectan el extremo sur del país. La continuidad operativa de esos puestos resulta clave para:
- Garantizar la vigilancia del tránsito marítimo en zonas fuera del alcance de apoyo inmediato.
- Asegurar la intervención en operaciones de búsqueda y rescate ante emergencias en alta mar o en la costa.
- Preservar las comunicaciones y el abastecimiento de instalaciones que no cuentan con conectividad terrestre permanente.
Para comunidades y actividades locales —como marineros, guardafaunas y pescadores de la región—, la presencia logística y operativa implica un respaldo para la seguridad en actividades que se desarrollan en condiciones meteorológicas adversas y en áreas con acceso restringido.
Qué se confirmó y qué queda abierto
El parte oficial señala que la misión fue de carácter logístico y de adiestramiento; también confirma la participación del patrullero ARA “Contraalmirante Cordero” y del Batallón de Infantería de Marina N°4. No se han difundido datos sobre volúmenes específicos de suministros ni sobre la duración exacta de los relevos en cada puesto.
La operación se enmarca en las tareas periódicas que la Armada realiza para sostener la presencia y la vigilancia en sectores alejados de la provincia. Mantener estos relevos es considerado por las fuerzas como una necesidad operativa recurrente más allá de situaciones puntuales.
En los próximos meses, las fuerzas navales continuarán programando rotaciones y patrullajes según el calendario operativo del Área Naval Austral y las condiciones de navegación en la región.