El Gobierno de Entre Ríos renovó el apoyo a la producción vitivinícola provincial mediante una jornada de capacitación realizada en la Facultad de Ciencias Agropecuarias de la Universidad Nacional de Entre Ríos (UNER), en Oro Verde. La actividad forma parte de un ciclo de apoyo por quinto año consecutivo al trabajo de la Asociación de Vitivinicultores de Entre Ríos (AVER), con financiamiento y cooperación del Consejo Federal de Inversiones (CFI).
Objetivos: técnica y enoturismo
La propuesta estuvo dirigida a productores vitivinícolas, actores del sector y estudiantes de Agronomía de la UNER. El eje de la jornada fue combinar contenidos técnicos sobre la producción vitícola con herramientas orientadas al enoturismo, en la búsqueda de consolidar valor agregado local y mejorar la competitividad de las bodegas y emprendimientos en la provincia.
El especialista que condujo la actividad fue el uruguayo Andrés Passadore, convocado para abordar cuestiones vinculadas tanto a la conducción del viñedo como a la incorporación de iniciativas turísticas asociadas al producto. Según lo informado, esta capacitación es la primera de un ciclo de cuatro encuentros que se realizarán en distintos puntos de la provincia.
Acompañamiento intrafinca y asistencia técnica
Además de las jornadas teóricas, el plan contempla instancias de acompañamiento intrafinca a cargo de la consultora Viteno. Esa asistencia personalizada permitirá trabajar directamente con los productores en las particularidades de cada establecimiento: suelo, variedades, manejo del viñedo y estrategias para el desarrollo del enoturismo.
La estrategia combina capacitación colectiva con asesoramiento técnico en terreno, un esquema que busca trasladar conocimientos a prácticas concretas y adaptadas a la realidad productiva entrerriana.
| Actor | Rol |
|---|---|
| Gobierno de Entre Ríos | Acompañamiento institucional |
| AVER | Organización y articulación sectorial |
| CFI | Apoyo financiero y técnico |
| UNER (Facultad de Cs. Agropecuarias) | Sede y vínculo académico |
| Viteno | Asistencia intrafinca |
Impacto local y posibilidades productivas
La iniciativa refuerza una estrategia que busca no sólo mejorar rendimientos y calidad de uva, sino también generar circuitos turísticos que incorporen bodegas pequeñas y medianas. En una provincia con tradición agrícola y creciente interés por diversificar la matriz productiva, el enoturismo aparece como una oportunidad para sumar ingresos en localidades donde la oferta turística tradicional es aún limitada.
- Beneficiarios: productores vitivinícolas, estudiantes de Agronomía y actores del enoturismo.
- Modalidad: ciclo de cuatro capacitaciones + acompañamiento intrafinca.
- Responsables técnicos: Andrés Passadore y la consultora Viteno.
Implicancias para la cadena productiva
Fortalecer capacidades técnicas en el viñedo incide en menores riesgos productivos y mayor previsibilidad del rendimiento y calidad en cosecha. A su vez, la capacitación en enoturismo puede ayudar a estandarizar ofertas, mejorar la comunicación con visitantes y formalizar actividades recreativas y gastronómicas complementarias.
Ese doble abordaje —productivo y turístico— es clave para viñar en el interior de la provincia: permite que emprendimientos familiares o cooperativas accedan a nichos de mercado distintos a la venta a granel, y que pequeñas bodegas puedan monetizar la experiencia del visitante mediante degustaciones, hospedaje rural o venta directa.
Próximos pasos
La jornada en Oro Verde es la primera etapa del ciclo anunciado. El programa prevé replicar la experiencia en otros puntos de la provincia, con instancias presenciales y trabajo en campo. El aporte del CFI y la continuidad del acompañamiento provincial —se aclara que es la quinta edición consecutiva de este esquema— buscan dar sostenibilidad a una política orientada a consolidar la vitivinicultura entrerriana como actividad productiva y oferta turística.
El desarrollo de la vitivinicultura en Entre Ríos sigue un proceso de profesionalización que combina conocimientos científicos, asistencia técnica y estrategias comerciales. El resultado será, en última instancia, la capacidad de las bodegas y productores para transformar una mayor calidad en la vid en precios, visitantes y permanencia en el mercado.