Camila Escudero, una de las jugadoras con mayor recorrido del vóley riojano, asumió un rol de liderazgo en FUNDENAR con un objetivo claro: articular un proyecto sólido que permita a La Rioja volver a la A1 del vóley argentino. La trayectoria de Escudero incluye la experiencia de integrar el equipo que consagró a CEF N°5 campeón de la Liga A1, conocimiento que ahora busca volcar en la formación deportiva local.
Proyecto a largo plazo y base local
La idea central que impulsa FUNDENAR es construir un equipo con identidad propia, apoyado en jugadoras surgidas de la institución. Escudero subraya que la meta no es inmediata: se trata de un proceso que exige tiempo y constancia para consolidar estructuras deportivas y deportivas.
“Sabemos que no es algo que se consigue de un día para el otro. Es un proceso, pero estamos trabajando para que FUNDENAR pueda volver a la A1 en un futuro”, dijo Escudero.
Además del planteo competitivo, el proyecto pone énfasis en la integralidad: trabajo en inferiores, desarrollo técnico y sostén institucional. Esa hoja de ruta está pensada para que las generaciones jóvenes encuentren un camino de crecimiento dentro del propio club y no dependan exclusivamente de incorporaciones externas.
La doble jornada: deporte y vida profesional
La rutina de Escudero refleja la realidad de muchas deportistas del interior: combina su profesión como kinesióloga con los entrenamientos, un desafío que reclama planificación y sacrificio. El relato destaca la variable laboral como un componente central para sostener el rendimiento sin dejar de lado la preparación física y técnica.
Escudero explicó que las largas jornadas son moneda corriente, pero que la convicción colectiva hace que el esfuerzo valga la pena. Esa experiencia de compatibilizar trabajo y competencia es habitual en clubes amateurs y semiprofesionales del país y define la cultura de compromiso dentro del plantel.
Camino deportivo: el Regional como paso intermedio
En lo inmediato, FUNDENAR afrontará el torneo Regional como una instancia para ganar rodaje y probar la cohesión del equipo. Más allá del resultado, la participación en esa competencia es entendida como una oportunidad para medir el proyecto y generar experiencia competitiva entre las jugadoras jóvenes.
El plantel combina experiencia y juventud: por un lado, referentes con recorrido nacional que aportan calma y lectura del juego; por el otro, una apuesta fuerte por las divisiones inferiores que debe proveer continuidad en el mediano plazo.
Fortalezas y desafíos
Entre las fortalezas del proyecto se cuentan la experiencia de sus jugadoras, el conocimiento institucional y la intención de formar un semillero propio. Los desafíos incluyen asegurar financiamiento, logística para viajes y torneos, y la capacidad de sostener ritmos de entrenamiento compatibles con las obligaciones laborales de las atletas.
- Fortalezas: experiencia de referentes, trabajo en inferiores, identificación institucional.
- Desafíos: recursos económicos, compatibilizar trabajo y entrenamientos, continuidad deportiva.
- Próximos pasos: participación en el Regional y consolidación de las categorías formativas.
| Elemento | Situación |
|---|---|
| Objetivo | Regresar a la A1 |
| Base del proyecto | Jugadoras formadas en FUNDENAR |
| Plazo | Largo plazo; proceso gradual |
Significado para el vóley riojano
El proyecto trasciende lo deportivo: recuperar un equipo competitivo en la A1 implicaría mayor visibilidad para La Rioja, más estímulos para las prácticas juveniles y potencial acceso a recursos que se distribuyen en categorías superiores. La experiencia de quien ya vivió una consagración en la máxima categoría aporta credibilidad y un know-how que, si se combina con una planificación institucional, puede acortar tiempos.
En definitiva, la apuesta de FUNDENAR y la conducción deportiva de Camila Escudero plantean la posibilidad de reconstruir un camino hacia la elite desde abajo, con paciencia y trabajo sostenido. El primer examen en esa ruta será el Regional; después vendrán otras instancias que permitirán evaluar si la estructura montada es capaz de sostener el salto cualitativo necesario para soñar con la A1.