En una reunión en la Ciudad de México, autoridades estatales y la Comisión Nacional del Agua (Conagua) definieron el paquete de obras y el presupuesto del Plan Bienestar Metropolitano, con el objetivo de mejorar la disponibilidad y la calidad del servicio de agua potable en la zona metropolitana de Mérida.
Inversión y objetivos concretos
El gobernador Huacho Díaz Mena informó que las acciones consideradas en el plan implican una inversión de 1,813.5 millones de pesos. Entre las medidas más relevantes se encuentra la rehabilitación integral de las plantas potabilizadoras Mérida I y Mérida II, la sectorización de las redes de distribución y la modernización de equipos electromecánicos.
Estas intervenciones, según los responsables, permitirán recuperar un caudal aproximado de 400 litros por segundo, atender a 123 colonias que actualmente registran baja presión o suministro intermitente y ampliar la cobertura del sistema desde 442,000 hasta más de 596,000 viviendas.
Obras previstas para proteger el acuífero
Además de las mejoras en potabilización y distribución, el plan contempla la construcción de plantas de tratamiento de aguas residuales en los sectores de Cielo Alto, Caucel 1 y Caucel 2. La finalidad declarada es proteger el acuífero, que es la única fuente de abastecimiento para la región.
El énfasis en el tratamiento de aguas responde a una necesidad de preservar la calidad del recurso y evitar que descargas sin tratar comprometan los mantos freáticos que históricamente han sostenido a las comunidades del oriente peninsular.
Coordinación técnica y financiera
Durante el encuentro se revisaron también los proyectos prioritarios, las etapas de ejecución y la combinación de recursos federales y estatales que financiarán las obras. La Conagua ofreció acompañamiento técnico para asegurar que cada inversión rinda resultados tangibles para la población.
El gobierno estatal subrayó que la visión es de largo plazo, con la intención de atender no solo a la zona metropolitana, sino también a comunidades urbanas y rurales que, por años, quedaron rezagadas en materia de infraestructura y servicios básicos.
Impacto esperado y prioridades
Las autoridades sostienen que con la rehabilitación de los sistemas y la sectorización de las redes se reducirá la pérdida de agua, se mejorará la presión en las colonias afectadas y se incrementará la cobertura a miles de viviendas. El plan pretende además acompañar el crecimiento ordenado de la entidad mediante obras que respondan a proyecciones demográficas y urbanas.
- Inversión total: 1,813.5 millones de pesos.
- Recuperación de caudal: 400 litros por segundo.
- Colonias beneficiadas: 123 con baja presión o intermitencia.
- Viviendas con cobertura: de 442,000 a más de 596,000.
- Plantas de tratamiento: Cielo Alto, Caucel 1 y Caucel 2.
| Concepto | Valor |
|---|---|
| Inversión | $1,813.5 millones |
| Caudal recuperado | 400 L/s |
| Colonias con mejora prevista | 123 |
| Viviendas con cobertura | De 442,000 a > 596,000 |
Para la sociedad peninsular, donde el agua se asocia tanto a la vida cotidiana como a prácticas ancestrales de manejo y respeto por la naturaleza, estas obras representan una apuesta por garantizar el acceso al recurso en el corto y mediano plazo. Sin embargo, las autoridades deberán transparentar los tiempos de ejecución y los criterios de priorización para que las mejoras lleguen a las zonas más vulnerables.
El reto administrativo y técnico es significativo: consolidar financiamiento, supervisar la rehabilitación de infraestructura vital y coordinar a distintos niveles de gobierno para que la inversión se traduzca en servicios estables. La protección del acuífero, en particular, exige vigilancia continua y políticas públicas que integren saneamiento, reúso y control de descargas.
La definición del presupuesto y los proyectos es un primer paso; las comunidades del área metropolitana de Mérida y las comisarías cercanas estarán atentas a los plazos, la calidad de las obras y el impacto real en el servicio. Como tierra maya que ha aprendido a leer las señales del agua, la región exige resultados que sean visibles en las llaves de las casas y en la salud de sus mantos subterráneos.