Ejecutado el comisariado ejidal en San Francisco Chimalpa
La comunidad de San Francisco Chimalpa, en Naucalpan, amaneció consternada tras el homicidio del comisariado ejidal, identificado como Francisco Pérez Román. Fuentes locales y vecinos coinciden en que el hecho ocurrió durante la mañana y que el representante ejidal habría recibido amenazas en días recientes por su postura contra el manejo irregular de residuos en la zona.
Versiones del suceso y diligencias
Existen relatos distintos sobre el lugar exacto del ataque: algunos vecinos afirman que el homicidio se produjo en la plaza principal del poblado, frente al paradero, mientras que otras versiones indican que el comisariado fue asesinado cuando circulaba en su vehículo sobre la carretera Naucalpan–Toluca y fue interceptado a la altura de la comunidad. En ambos relatos coinciden la gravedad del ataque y que, al arribar los servicios de emergencia, el funcionario ejidal ya había perdido la vida.
Vecinos consultados relataron que el comisariado "ya había recibido amenazas" y que se habría negado a autorizar la operación de tiros o receptores de desechos.
La Fiscalía General de Justicia del Estado de México (FGJEM) ya fue notificada y se espera que, tras la iniciación de la carpeta de investigación, realice las diligencias correspondientes. Autoridades municipales de Naucalpan implementaron un operativo inicial para localizar a los responsables, pero hasta el cierre de información no se había reportado ninguna detención.
Contexto: conflicto por residuos y protección de bosques
Quienes conocían a Pérez Román lo señalan como un defensor de la tierra ejidal y de los bosques locales, y como una voz que se había opuesto de forma pública a los tiraderos clandestinos y al relleno de laderas y barrancas con cascajo y desechos de construcción. Vecinos y familiares dijeron que la semana previa recibió amenazas y que incluso la noche anterior recibió otra advertencia en la que le exigían autorizar el funcionamiento de varios puntos de recepción de escombros, petición a la que se negó.
- Víctima: Francisco Pérez Román, comisariado ejidal de San Francisco Chimalpa.
- Lugar: San Francisco Chimalpa, Naucalpan (versiones señalan plaza principal y/o carretera Naucalpan–Toluca).
- Hora aproximada: la mañana del día del hecho; según reportes locales ocurrió alrededor de las 8:00 horas en la plaza principal en una de las versiones.
- Investigación: FGJEM inició carpeta; autoridades municipales desplegaron operativo.
Implicaciones para la comunidad y la seguridad
El asesinato de un comisariado ejidal expone varios problemas que afectan a Naucalpan y a otras comunidades del Estado de México: la creciente conflictividad por la ocupación y uso de terrenos ejidales, las disputas asociadas a tiraderos clandestinos y la amenaza latente para líderes locales que se oponen a esas prácticas. Además, la presencia de delitos violentos en zonas periurbanas incide directamente en la percepción de seguridad y en la vida cotidiana de los pobladores, desde la movilidad hasta el comercio local.
Estas son algunas consecuencias inmediatas que suelen derivar de hechos como este:
- Incremento de la tensión social y temor entre líderes comunitarios y vecinos.
- Posible paralización de acciones comunitarias de protección del entorno y la tierra ejidal.
- Mayor presión sobre autoridades municipales y estatales para esclarecer el homicidio y frenar los tiraderos clandestinos.
Hechos en cifras
| Elemento | Dato reportado |
|---|---|
| Nombre de la víctima | Francisco Pérez Román |
| Cargo | Comisariado ejidal de San Francisco Chimalpa |
| Lugar del ataque | San Francisco Chimalpa / carretera Naucalpan–Toluca (versiones) |
| Hora aproximada | Mañana (reportes locales indican alrededor de las 8:00 en una versión) |
| Estado de la investigación | FGJEM abierta; operativo municipal sin detenciones al cierre de reporte |
La muerte de Pérez Román obliga a las autoridades locales y estatales a profundizar las indagatorias y a considerar medidas de protección para representantes ejidales y activistas ambientales. Para los habitantes de Naucalpan y comunidades aledañas, el caso subraya la urgencia de atender conflictos por uso de suelo y garantizar seguridad pública en zonas donde confluyen intereses privados, residuos y territorios ejidales.