Habitantes y locatarios del centro de Tizayuca reportaron la operación de dos modalidades de estafa que, según testimonios recabados, se aplican con frecuencia en puntos comerciales y de paso del municipio. Las víctimas agrupadas en denuncias ciudadanas describen un mismo patrón: trabajo en pareja para confundir y despojar de dinero o mercancía.
Modalidad 1: “dinero encontrado”, dirigida a transeúntes
El primer caso ocurrió cerca de la tienda Elektra Centro, donde una mujer que caminaba por la zona fue abordada por un hombre de alrededor de 50 años que le preguntó por el servicio de transporte hacia Zumpango. De acuerdo con su testimonio, el hombre fingió luego hallar dinero en la vía pública y propuso repartirlo a la mitad.
Ante la negativa, la víctima relató que el sujeto la siguió y, minutos después, apareció una mujer de entre 28 y 32 años, de tez clara y con perforación en la nariz, quien dijo haber perdido 28 mil pesos. La mujer pidió revisar la bolsa y la cartera de la peatona, y en el momento en que ella abrió sus pertenencias, el primer sujeto le arrebató el efectivo. La denunciante agregó que la mujer la intimidó con un arma blanca y la insultó; el botín final fue de 900 pesos y el teléfono celular de la víctima, tras lo cual ambos huyeron.
“La afectada alertó a la población para evitar que más personas caigan en este engaño”, recoge el reporte ciudadano.
Modalidad 2: “la mareadora”, dirigida a comerciantes
Comerciantes del centro de Tizayuca denunciaron otra estafa conocida como “la mareadora”. Según la narración de una locataria, la mecánica involucra a dos hombres de tez morena, de entre 45 y 50 años. Uno de ellos ingresa al negocio y realiza una compra de bajo monto, intentando pagar con un billete de 500 pesos. Casi de inmediato entra el segundo cómplice y se ofrece a cambiar el billete “para ayudar”.
Durante el intercambio afirmaron que el pago ya se había efectuado y llegaron a pasar el billete de mano en mano. La intención es generar confusión y presión en el vendedor para que entregue mercancía y cambio sin haberse recibido efectivo. En el caso consignado, la comerciante detectó el engaño a tiempo y evitó la pérdida.
Recomendaciones y consecuencias locales
Estos mecanismos delictivos, según los afectados, apelan tanto a la distracción como a la intimación. En el primer esquema se combina la presión física y la amenaza con arma blanca; en el segundo, la maniobra se sostiene en la confusión y la actuación coordinada. En ambos casos hay interacción directa con víctimas vulnerables: transeúntes que van solos y comerciantes con flujo constante de clientes.
- Para transeúntes: evitar entregar pertenencias ni permitir revisiones solicitadas por desconocidos; alejarse y buscar apoyo inmediato si se sienten seguidos o increpados.
- Para comerciantes: verificar el pago antes de entregar productos; no permitir el intercambio de billetes entre clientes dentro del establecimiento; consolidar protocolos de atención en caja.
- Reporte a autoridades: denunciar de inmediato a la policía municipal o a la Fiscalía para que se active vigilancia y se recaben evidencias.
Los testimonios recabados por la fuente ciudadana hacen un llamado a las autoridades correspondientes para tomar cartas en el asunto y aumentar la presencia de vigilancia en puntos críticos del centro de Tizayuca, con el objetivo de prevenir más hurtos y fraudes. Hasta el cierre de este reporte no se informó públicamente de detenciones relacionadas con estos hechos.
| Modalidad | Víctimas | Utillaje |
|---|---|---|
| Dinero encontrado | Peatones | Arma blanca, distracción |
| La mareadora | Comerciantes | Confusión con billetes, actuación en pareja |
La difusión de estas advertencias entre vecinos y locatarios busca reducir la circulación de estos engaños en el primer cuadro de la ciudad. La comunidad local subraya la importancia de la colaboración ciudadana y de la respuesta oportuna de las autoridades para disuadir a quienes cometen estos delitos.