El gobierno municipal de Burriana ha descartado de forma definitiva la Terrassa Payà como posible ubicación para el Museu de la Taronja, que desde hace más de una década permanece clausurado. La decisión, comunicada por el alcalde Jorge Monferrer y por el concejal de Cultura, Alejandro Clausell, se enmarca en la búsqueda de una alternativa que permita una reapertura con plazos más breves y una inversión razonable.
Informe técnico y plazos
Según el estudio encargado al analizar la viabilidad de la Terrassa Payà, el edificio —de dos alturas y con una parcela de algo más de 400 m2— no podía adaptarse mediante una simple reforma. El informe concluyó que sería necesario proceder a su demolición y posterior reconstrucción, una intervención que, en palabras del primer edil, retrasaría notablemente el proyecto. «Lo más rápido sería ubicarlo en cualquier edificio, pero el caparazón habla mucho también del propio museo», afirmó el alcalde, subrayando la importancia tanto del contenido como de la envoltura física del futuro museo.
Imposibilidad de mantener la Casa Conill
De igual modo, el Ayuntamiento ha descartado la permanencia del Museu de la Taronja en la Casa Conill, actualmente propiedad de la Fundació Caixa Castelló. El concejal de Cultura explicó que la fundación había formado parte del patronato y que, tras su salida, era preciso renegociar las condiciones de uso del inmueble. Clausell advirtió que la recuperación del edificio requeriría una inversión «muy elevada, de más de un millón de euros», además de obras para instalar un ascensor, climatización y resolver problemas de humedad.
Condicionantes urbanísticos
El futuro de la Terrassa Payà también se ve afectado por proyectos urbanísticos en su entorno. El Ayuntamiento ha vinculado la idoneidad de la parcela a la reforma y peatonalización del Pla y a la posibilidad de que la terraza pase a usarse como aparcamiento, factores que alteran la planificación y han pesado en la decisión de no apostar por ese inmueble.
- Estado del edificio: necesidad de demolición y reconstrucción según el estudio técnico.
- Coste económico: Casa Conill descartada por inversiones superiores a un millón de euros para adecuarla.
- Plazos: el gobierno municipal busca una solución más inmediata para reactivar el museo.
«No nos vale cualquier cosa», señaló el alcalde, en referencia a la búsqueda de una sede adecuada para el museo.
Consecuencias y próximos pasos
La decisión deja al Museu de la Taronja sin una sede concreta en el corto plazo. El gobierno local ha manifestado su intención de priorizar proyectos que puedan desbloquearse con mayor rapidez, buscando espacios ya disponibles o inmuebles cuya adaptación requiera menos tiempo y recursos. No obstante, la nota oficial muestra la voluntad de que la nueva sede respete la identidad del museo, más allá de una simple ubicación funcional.
Para los residentes y el tejido cultural de Burriana, la situación plantea incertidumbres sobre cuándo podrá reabrir un centro cuya temática ligada al cultivo y la industria citrícola forma parte del patrimonio local. La falta de acuerdo con la propietaria de la Casa Conill y las limitaciones técnicas de la Terrassa Payà obligan al Ayuntamiento a ampliar la búsqueda y a valorar otros inmuebles o fórmulas que permitan compatibilizar conservación patrimonial y viabilidad económica.
| Elemento | Situación actual |
|---|---|
| Terrassa Payà | Descartada: requiere demolición y reconstrucción |
| Casa Conill | Descartada: inversión de más de 1 millón de euros necesaria |
| Plazo de reapertura | Indeterminado; búsqueda de alternativa más inmediata |
El Ayuntamiento continúa con la tarea de localizar un espacio que permita «desbloquear» la reapertura del museo sin renunciar a criterios de calidad y sostenibilidad. Hasta que se concrete una nueva ubicación o un acuerdo con la propiedad de la Casa Conill, el Museu de la Taronja permanecerá sin sede definida, y su reapertura seguirá condicionada por estudios técnicos, negociaciones patrimoniales y la disponibilidad de recursos municipales.
La evolución del expediente será seguida de cerca por las entidades culturales y por la ciudadanía interesada en la recuperación de un centro ligado a la memoria agrícola y productiva de la comarca.