En Soria, la poesía ha vuelto a reclamar su espacio público durante la celebración de Expoesía. Lejos de ser un vestigio literario, la cita mostró la coexistencia de lectores, editoriales y poetas que sostienen el género pese a las transformaciones del mercado editorial y los nuevos hábitos de consumo cultural.
Un género que persiste en tiempos de consumo rápido
El recorrido por las casetas de Expoesía dejó claro que la afluencia no responde necesariamente a las cifras de otras épocas, pero sí a una fidelidad del público y a un compromiso de quienes continúan publicando versos. Varias voces presentes en el evento coincidieron en que la poesía desempeña funciones que no cubren otros formatos: acompañamiento en momentos difíciles, capacidad para condensar emociones y recursos expresivos que facilitan múltiples lecturas.
«Podrá no haber poetas, pero siempre habrá poesía»
La cita recuperó la máxima de Gustavo Adolfo Bécquer, recordando que algunos versos parecen diseñados para perdurar más allá de la inmediatez de las redes y de los fenómenos editoriales efímeros. Esa pervivencia se manifestó tanto en la oferta de títulos, en la presencia de pequeñas editoriales como Godall Edicions o Vaso Roto y en el interés de autores locales por mantener viva la práctica poética.
Editoriales, autores y público: papeles que se refuerzan
Los editores asistentes defendieron una razón de ser que va más allá de la mera transacción comercial. Félix, de Godall Edicions, subrayó que en momentos de crisis la poesía «ayuda mucho», apuntando a un valor social y terapéutico del género que justifica la continuidad de publicaciones y actividades. Desde la editorial Vaso Roto se expresó una visión afín: mantener un catálogo poético es sostener una oferta cultural necesaria para determinados públicos.
La ganadora del premio 'Un soneto para Soria', Ángeles Grasa Pelegrín, explicó que la poesía permite convertir sentimientos en imágenes mediante la metáfora, y destacó el componente estético y relajante de la escritura. Ese testimonio puso de manifiesto la doble función del poema: herramienta expresiva para el autor y vehículo de conexión para el lector.
- Lectores: más silenciosos, pero fieles y selectivos.
- Autores: continúan publicando y participando en encuentros presenciales.
- Editoriales: pequeñas casas que apuestan por el verso pese a la precariedad del mercado.
Presente y retos para la poesía en Soria
Expoesía dejó una impresión de continuidad frente a una narrativa que a menudo presenta a la poesía como un género minoritario. La realidad observada sugiere que, aunque la demanda no sea masiva, existe un ecosistema —lectores, autores, editores y actividades públicas— capaz de sostener la publicación y la difusión del verso.
| Actores | Rol observado |
|---|---|
| Editoriales (ej.: Godall, Vaso Roto) | Publicación y defensa del género |
| Autores | Creación, participación en recitales y concursos |
| Lectores | Consumo selectivo y asistencia a eventos |
La constatación de ese tejido cultural plantea también desafíos: la necesidad de mantener espacios físicos de encuentro, de asegurar la sostenibilidad de las pequeñas editoriales y de atraer a públicos más jóvenes sin renunciar a la identidad del género. Expoesía, en este sentido, actúa como plataforma para visibilizar tanto la obra como las dificultades estructurales que atraviesa la poesía en el contexto contemporáneo.
En Soria, la experiencia de la feria ha servido para recordar que la literatura en verso no ha desaparecido: se transforma, se adapta y se apoya en quienes siguen creyendo en su valor social y estético. La presencia de premios locales, editoriales comprometidas y lectores fieles evidencia que, aunque el escenario cultural ha cambiado, la poesía conserva aliados dispuestos a defender su vigencia.